FUNDACIÓN MONGE PREPARA A ESTUDIANTES PARA LA VIDA

Ser parte de este programa me dio una oportunidad de crecimiento increíble. Me ayudó a sentar las bases de lo que quiero hacer con mi futuro, como persona y profesional, de conocer nuevas realidades y nuevas personas. Una experiencia de casi 2 años que me deja una gran consciencia social y global, un montón de enseñanzas y que me inspira a iniciar nuevos caminos que nos lleven hacia otras metas y a lograr el éxito en nuestras vidas con conocimiento técnico y habilidades más fortalecidas”.

Con estas palabras Alison Martínez, del Colegio Técnico Profesional Jesús Ocaña de Alajuela, describe parte de su proceso como beneficiaria del Programa de Liderazgo y Empleabilidad: “Soy Cambio” de Fundación Monge. Ella, junto a 79 jóvenes más – todos estudiantes de secundaria pública del país- se graduaron de dicho programa a inicios de este mes y se unen a los más de 650 egresados activos, quienes ya están insertos en más de 200 empresas de conocimiento intensivo, nacionales y transnacionales.

La Generación Soy Cambio-NI 2022-2023 está compuesta de jóvenes generosos, solidarios y esforzados, que muy pronto se graduarán de sus respectivos colegios como técnicos medios y bachilleres académicos. De nuestro programa salen preparados para los grandes desafíos de los trabajos del Siglo XXI, con habilidades esenciales bien fortalecidas para aprender a aprender, resolver problemas, pensar críticamente y adaptarse al contexto actual donde lo único que no varía es el constante cambio”, comentó Lourdes Brizuela, directora ejecutiva de Fundación Monge.

Durante los últimos 5 años, Fundación Monge se ha preocupado por responder pertinentemente a las necesidades del país y de sus jóvenes beneficiarios en materia de empleabilidad y liderazgo para la vida y los trabajos del siglo 21.

Es por eso que durante su paso por Soy Cambio, los estudiantes recibieron diferentes beneficios, entre ellos: equipo tecnológico y conexión a Internet, apoyo económico, seguimiento y acompañamiento, cursos de aprovechamiento y formación profesional, como los de la academia CISCO y Microsoft -enfocados en tecnología- inglés, cursos de programación de Arduino y el curso de habilidades esenciales para la vida y los trabajos del Siglo XXI (Geekonia).

Asimismo, 50 estudiantes de esta generación contaron con un componente de Mentoría, gracias a la alianza de Fundación Monge con la empresa National Instrument (NI) Costa Rica. Mediante el programa “Connected By Hope” colaboradores de NI -ingenieros e ingenieras de distintos departamentos- acompañaron a muchos de los jóvenes con intereses STEM muy claros durante su proceso de aprendizaje y formación para la empleabilidad, que les permitió, además, elaborar un plan de vida.

“En NI Costa Rica creemos que cada uno de nuestros colaboradores tiene el potencial de cambiar la trayectoria de vida de un joven. Eso es por esto que animamos a nuestros colaboradores a ser voluntarios en iniciativas de educación en nuestras comunidades”, dijo Alejandra Vargas, gerente general de NI Costa Rica.

Según Vargas, las mentorías de los estudiantes -en este caso con Fundación Monge- les permiten a sus colaboradores proporcionarles modelos a seguir y guía para superar los desafíos de la sociedad actual. “Con el voluntariado no solo fomentamos el bienestar, la equidad y las oportunidades de nuestra comunidad; sino también la camaradería, la creatividad, el compromiso y un sentido de pertenencia entre nuestros equipos”.

Intermediación laboral. Como respuesta a los grandes desafíos que la educación y la empleabilidad para los jóvenes representan al país, el programa Soy Cambio integra componentes de intervención que, de acuerdo con Brizuela, hacen posible celebrar la culminación de una generación 2022-2023 exitosa a nivel académico y técnico.

“Una generación de estudiantes con grandes posibilidades de crecimiento en sus carreras profesionales futuras, dentro de las empresas, y siguiendo sus estudios en las universidades. “Hoy agradecemos a nuestros grandes aliados del sector público: Ministerio de Educación Pública (MEP) y Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT), así como del sector privado, representado esta vez por la empresa NI y su programa “Connected by Hope”, comentó la directora de Fundación Monge.

Cuando ingresé a este programa yo era una persona sumamente insegura y tenía malas bases en la comunicación; pero con ayuda de todo el proceso y los cursos que llevamos, aprendimos a tener un pensamiento crítico y empoderado, a tener mayor creatividad e innovación y a encontrar esas herramientas y habilidades que tanto nos ayudan en la vida a nivel personal y profesional”, concluyó David Madrigal, estudiante del CTP Abelardo Bonilla y uno de los beneficiarios de esta generación.

Comentarios de Facebook