viernes, agosto 14, 2026

CAMBIO CLIMÁTICO YA IMPACTA EL RIESGO DE CRÉDITOS AGRÍCOLAS E INMOBILIARIOS EN AMÉRICA LATINA

Un informe de WTW advierte que el 41% de los bancos de América Latina y el Caribe todavía carece de mecanismos formales para identificar y gestionar los riesgos climáticos dentro de sus carteras de crédito.

El cambio climático comienza a generar efectos directos sobre el sistema financiero de América Latina, especialmente en sectores como la agricultura, infraestructura y financiamiento inmobiliario, donde fenómenos extremos pueden afectar simultáneamente la capacidad de pago de los deudores y el valor de las garantías.

Así lo señala el informe El Futuro del Riesgo Financiero, elaborado por WTW Corredores de Seguros, que advierte sobre las limitaciones de los modelos tradicionales basados únicamente en datos históricos frente a escenarios climáticos cada vez más variables.

Según el estudio, el 41% de los bancos de América Latina y el Caribe opera actualmente sin herramientas formales para medir el impacto que los riesgos climáticos podrían generar sobre sus carteras de crédito.

El documento también cita modelos económicos globales que estiman que cada grado adicional de aumento en la temperatura mundial podría traducirse en una caída de hasta un 12% del Producto Interno Bruto global, con mayores consecuencias para las economías emergentes.

SECTOR AGRÍCOLA ENTRE LOS MÁS EXPUESTOS

La cartera agrícola aparece como uno de los sectores más sensibles al riesgo físico derivado del cambio climático.

Sequías prolongadas, inundaciones y otros fenómenos extremos pueden afectar de manera simultánea a múltiples productores, empresas agroindustriales y propiedades utilizadas como garantía de los créditos.

Esta situación podría provocar incrementos conjuntos en los niveles de morosidad y representar un desafío para los modelos tradicionales de reservas de capital que no incorporan escenarios climáticos futuros.

PROPIEDADES TAMBIÉN PODRÍAN PERDER VALOR

El mercado inmobiliario y el financiamiento de infraestructura de largo plazo también enfrentan nuevos riesgos.

De acuerdo con el análisis, las propiedades localizadas en zonas costeras expuestas al aumento del nivel del mar, áreas propensas a inundaciones o regiones con alto estrés hídrico podrían experimentar ajustes importantes en su valoración durante los próximos 10 a 20 años.

El riesgo adquiere relevancia para las entidades financieras debido a que los bienes inmuebles representan una de las principales garantías utilizadas en los créditos hipotecarios.

Una reducción en el valor de esas propiedades podría traducirse directamente en una mayor exposición para los bancos.

PRUEBAS DE ESTRÉS CLIMÁTICO

Ante este panorama, bancos centrales y autoridades supervisoras de distintos países de la región han comenzado a incorporar pruebas de estrés climático, especialmente en zonas con una alta exposición a fenómenos naturales como Centroamérica y el Caribe.

Estas evaluaciones buscan determinar cómo podrían comportarse los activos de las entidades financieras frente a escenarios ambientales severos y cuál sería su capacidad para absorber posibles pérdidas.

“Integrar el riesgo climático en los modelos de crédito ya no es un asunto de cumplimiento normativo voluntario, sino una obligación fiduciaria ante inversores y reguladores. El verdadero reto de las juntas directivas consiste en abandonar los datos históricos y aprender a gestionar la incertidumbre mediante modelos analíticos prospectivos que midan el impacto ambiental a largo plazo”, explicó Mauricio Granados, gerente general de WTW Corredores de Seguros en Costa Rica.

TAMBIÉN SURGEN NUEVAS OPORTUNIDADES

El informe señala que la transición hacia una economía de bajas emisiones también abre oportunidades para el sector financiero.

Actualmente, América Latina recibe apenas un 6% del financiamiento climático global, por lo que instrumentos como los bonos verdes, créditos sostenibles y seguros paramétricos vinculados a variables climáticas podrían adquirir mayor protagonismo en los próximos años.

Para WTW, la capacidad de incorporar el riesgo climático dentro de las decisiones financieras será cada vez más determinante para las instituciones que busquen proteger sus carteras y, al mismo tiempo, aprovechar las nuevas oportunidades que genere la transformación hacia modelos económicos más sostenibles.miento. Con presencia en más de 140 países y una trayectoria dedicada a la gestión del talento, el riesgo y el capital, WTW brinda servicios estratégicos al 93% de las empresas del prestigioso ranking Global Fortune 500, diseñando la protección de las compañías que mueven la economía mundial.