CIERRE DE PARQUE VIVA NO AFECTA LA LIBERTAD DE PRENSA

Betania Artavia, directora Heredia Hoy

Betania Artavia, directora Periódico Heredia Hoy

Días atrás el Ministerio de Salud emitió una orden de cierre para el Parque Viva, centro de eventos propiedad del Grupo Nación, y desde ese momento, se inició discusión en redes sociales y medios de comunicación respecto a si se trata de una “sacada de clavo” del gobierno o sí realmente obedece a situaciones que como cualquier empresa deben resolver para no afectar a sus vecinos.

Considero vital la defensa de la libertad de prensa, pero en nuestro país se confundió la discusión desde hace años atrás, cuándo la sala cuarta -en minúscula- decidió que libertad de prensa es lo mismo que libertad de opinión, cuándo no es así, y de esa forma, los periodistas pasamos de tener una profesión a ejercer un oficio, y la inversión en tiempo y dinero para sacar una carretera universitaria en un pasatiempo, porque ahora cualquiera puede ser periodista, según la sala.

Consecuencia de ese golpe, muchos periodistas que laboran en medios de comunicación vieron afectado su salario, y en muchos casos las condiciones laborales.

El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948 establece que todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

“La libertad de prensa es el derecho que tienen los medios de comunicación de investigar e informar sin ningún tipo de limitaciones o coacciones, como la censura previa, el acoso o el hostigamiento. La libertad de prensa es una garantía constitucional, fundamentada en la libertad de expresión, y permite a los ciudadanos la posibilidad de organizarse y crear medios de comunicación independientes del poder gubernamental, en los cuales tienen derecho de expresarse libremente y sin censura”, indica una de las muchas definiciones.

No es lo mismo libertad de opinión que libertad de prensa, porque la primera es compartir con conocidos, amigos o en mis redes sociales lo que vi o me comentaron que pasó, sin verificación de que sea real o no, mientras la segunda implica la responsabilidad de informar a la sociedad los hechos verificándolos, y cumpliendo la rigurosidad que el periodismo exige, sean medios nacionales, regionales o especializados.

Según la Carta de Intenciones de la Sociedad Interamericana de Prensa del 2008, “… es propio de la prensa promover los valores de la democracia y defender la libertad de expresión, afirmando el derecho de cada uno a expresarse en libertad sin temor a represalias de ningún tipo, cualquiera sea su origen.  La efectividad de la tarea periodística estará determinada por el nivel de confianza y respaldo de los lectores, que constituyen el máximo tribunal. Ganar esa credibilidad es un compromiso para la prensa y la obliga al mayor nivel de transparencia, independencia y honestidad. Todo ello debe primar al momento de decidir qué informar y la prensa debe ser rigurosa en los estándares de verificación a utilizar.

Partiendo de estos conceptos el cierre del Parque Viva no tiene nada que ver con la libertad de prensa, porque no se le está coartando la libertad de informar al Grupo Nación, no se le está negando el acceso a la información a sus periodistas, no se están embargando sus rotativas, ni bloqueando acceso al papel periódico, cómo ha ocurrido en otros países cuándo hay confrontación entre gobiernos y medios de comunicación.

El artículo 46 y el 28 de la Constitución Política, garantiza a toda persona el derecho a emprender cualquier actividad económica, siempre y cuando ésta no atente contra el orden público, las buenas costumbres o perjudique a terceros.

De manera que el Grupo Nación puede invertir en diferentes negocios, como lo ha hecho, y uno de ellos es Parque Viva, su cierre no afecta que las personas tengan acceso a la información que desde sus páginas llega a miles de lectores.

Que Parque Viva pertenezca a la misma empresa, y que en la misma semana el presidente de la República y el jerarca de la Caja Costarricense de Seguro Social saquen a relucir los 6.444 millones de colones en bonos que Grupo Nación debe pagar a la CCSS y su preocupación porque la movilización de activos pueda afectar ese pago, sigue siendo un tema empresarial. Qué sea casualidad o no es otra historia, pero ambas situaciones no están relacionadas directamente con un tema de libertad de prensa.

La libertad de prensa, un bien tan valioso que nuestro país ha sabido proteger, y que debe estar por encima de banderas, ya que es base de la democracia, no debería ser utilizado para defender el actuar de la empresa en cuánto a inversiones o problemas de acceso a vehículos de emergencia a la comunidad donde se ubica, que en apariencia es una de las muchas quejas contra ese lugar de entretenimiento y que recientemente afectó el ingreso de una ambulancia y ese sería el detonante de la orden sanitaria.

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