EMBOSCAN POLICÍAS, ASESINAN UNO Y DEJAN HERIDOS DOS MÁS

Imagen con fines ilustrativos.

Lo que parecia sacado de una narconovela, fue lo que se vivió durante la madrugada en Jacó, en el sector conocido como Las Parcelas, donde tres oficiales resultaron heridos y uno de ellos perdió la vida, debido a las heridas sufridas.

Los oficiales fueron atraídos hacia una emboscada, al recibir una denuncia, cuándo llegan a atenderla, fueron atacados a tiros por un grupo de aproximadamente ocho sujetos.

Los delincuentes tras impactar a los oficiales de policía, se apoderaron de los radios de comunicación de los oficiales, así como de una motocicleta policial, y arrastraban a los heridos hacia la playa.

Según versiones extraoficiales trataban llevar a los policías heridos hacia el mar; sin embargo, la rápida respuesta de las autoridades para brindar apoyo, y con el uso de un dron, lograron detectar la ubicación de los policías heridos en un lote baldío en la orilla de un río.

Ante la presencia de gran cantidad de policías, los sujetos se dispersaron, lo que permitió que los oficiales heridos salieran hacia un punto seguro.

Dos de los oficiales heridos, que estaban en mejor condición, llevaban al tercer oficial que parecía inconsciente; sin embargo, al ser atendido por personal médico, determinaron que había recibido un balazo letal en su cabeza, que traspasó el casco.

El oficial fue declarado fallecido en el lugar. Fue identificado por el Ministerio de Seguridad como Bryan Josué Rivera Oviedo, de 29 años,

Su compañero José Cáceres,  fue trasladado al Hospital Monseñor Sanabria con un impacto de bala en su pierna, mientras el tercero, salió sin heridas de la emboscada, gracias a que las balas dieron en el chaleco, lo cual le salvó la vida.

Gracias a que los equipos de radio contaban con GPS fueron ubicados, ya que habían sido dejados tirados en un lote baldío, así como la motocicleta robada a los policías.

PREOCUPANTE SILENCIO EN RADIO POLICIAL

La magnitud de lo que ocurría alertó a los cuerpos policiales de todo el país, especialmente luego que se da un silencio en las frecuencias de comunicación de la policía.

La razón del silencio en frecuencia, fueron las sospechas de que los delincuentes se habían apropiado de los radios de comunicación de los oficiales emboscados.

Ese silencio se alargó, muchos de los oficiales que laboraban durante la madrugada bajaron su cabeza para pedir al cielo protección para sus compañeros, y es que aunque conocen el riesgo del trabajo, cada día se ponen en manos de Dios para que los proteja y permita volver a sus hogares.

Este jueves, uno de sus compañeros no regresó, su vida fue apagada en el cumplimiento del deber, en una emboscada en Garabito.

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