EUNED PUBLICA UN LIBRO MUY DIFERENTE SOBRE LA TRISTEZA

¿Será este un libro triste?, escrito por Byron Espinoza e ilustrado por Álvaro Borrasé, resultó ganador en la primera Selección Anual de Álbum Ilustrado EUNED

Por Carolina Arias Núñez
Promoción Editorial EUNED

 

El álbum ilustrado es una herramienta poderosa para que, en la actualidad, las personas se acerquen a los libros y, por su valor literario y artístico, el Consejo Editorial de la EUNED acordó crear la Selección Anual de Álbum Ilustrado, abierta en octubre de 2020.

Luego de transcurrido un semestre de esta convocatoria, conversamos con sus primeros ganadores, el escritor Byron Espinoza y el ilustrador Álvaro Borrasé, quienes se unieron, por segunda vez, para crear ¿Será este un libro triste?.

 

1. ¿Podrían compartirnos una sinopsis de ¿Será este un libro triste?

Byron¿Será este un libro triste? es un libro/diario escrito por una niña que vive con su padre: un poeta de libros tristes. Ella quiere emularlo y hace de este diario/libro un refugio, un rincón para expresar sus tristezas y aceptar la muerte de su abuelo y su perrita, la separación de sus padres, así como las burlas que recibe en la escuela por este motivo. Se trata de un breve ejercicio de nostalgia. Esto lo aprovecha el gran Álvaro Borrasé para juntarlo con la tristeza que nos produce saber que, en nuestro país, no son pocas las especies animales que se encuentran en peligro de extinción y lo contrasta con un hermoso colorido, por lo que también es un llamado de atención para proteger lo que todavía nos queda.

Álvaro: Un librito tan VALIENTE, ya que toca temas muy trascendentes para el ser humano que usualmente son evitados.

 

2 ¿Cómo fue el proceso de su escritura/ilustración? 

Byron: Al igual que varios de mis proyectos literarios, inició como algo que terminó siendo otra cosa. Recuerdo estar trabajando en haikus y limericks, buscando, por un lado, comprender, aprender y manejar las técnicas y, por el otro, pretendiendo juntarlas en un libro, a sabiendas de sus grandes diferencias en fondo y forma.

Me distancié, hasta donde me fue posible, de lo que logré con el Tríptico de la Ternura y ¿Dónde se esconden los cuentos? y, bueno, como decía, algo ocurrió durante dicho proceso y el plan inicial terminó diluyéndose hasta nuevo aviso.

De manera cronológica, los dos hechos que cambiaron todo drásticamente fueron el impacto, el dolor, que ocasionaron algunos haikus entre varias personas que me honraron al leerlos y darme su opinión y, de manera más puntual y dolorosa, la partida física de mi mejor amigo.

Álvaro: En mi caso, tuve claro, desde un principio, asociar las especies endémicas en peligro de extinción como ejemplo de tristeza.

 

3. ¿Cuál fue su motivación para escribir/ilustrar este libro? 

Byron: Al hablar de mi motivación para escribir este libro, creo terminar de responder, de mejor manera, la pregunta anterior, mientras intento hacerlo con esta.

Mariano González: padre, hermano, amigo, compinche, abuelo paterno de mi hija, a quien amó profundamente, partió sorpresivamente, de manera física, el primer día de febrero de 2020, dejando un vacío enorme en mí y en su nieta. Intentando llevar el duelo, en medio de este dolor y la pandemia que se nos vino encima y afectó a todas, a todos, de menor o mayor forma, este libro tan triste intenta ser una luz, un refugio. Me funciona, claro está, como catarsis. Como salvavidas.

Me interesa más el fondo que la forma, pero sin extenderme mucho. Ser puntual, directo, que cada texto pueda funcionar de manera individual, sin que el libro deje de ser redondo.

Trato de meterme en la piel de Luciana (mi hija), quien se enfrenta por primera vez a la muerte de un ser amado, para intentar sentir, pensar o recordar como ella, sin dejar de lado lo que siento, pienso y recuerdo de mi relación con su abuelo y, en medio de esto, se junta el “papi, ¿se acuerda cuando Tito Mariano…?”, el “ya mi papá se va a poner a llorar otra vez”, “esa era la música que escuchaba…” con nuestros abrazos y silencios, con el que lo llorara y lo dibujara ella, expresando sus emociones como tan pocas veces lo hace.

Ya después se me ocurrió entrelazarlo a momentos en que, como padres, hemos hecho daño a nuestros hijos, marcando su infancia de manera negativa por mezclarlos en nuestros problemas de adultos.

También, debí entender que, si bien todo esto me golpeaba (todavía lo hace) directamente, ¿Será este un libro triste? tiene que ser, sin pecar de pretencioso, una obra que no deje indiferente a quien se adentre en ella, teniendo claro que, para Byron Espinoza como lector y para quienes hasta hoy lo han leído también y me lo han externado, es un libro triste, nostálgico, melancólico, pero también hermoso y necesario.

Solamente quien abra sus páginas cuando esté publicado, podrá responderse la interrogante que lo titula. Es ahí donde debía distanciarme para que ya no fuera “un libro para mí”, sino “un libro para quien lo necesite” y eso es lo más difícil, pero lo conseguí.

Mariano fue, la mayor de las veces, el primero en leer mis manuscritos. A raíz de sus comentarios y sugerencias, de nuestra retroalimentación, crecí como escritor, por lo que también me motivaba enormemente lograr un libro que, de leerlo, le encantara. Estoy seguro de que así es y, por supuesto, me motivaba volver a colaborar con Álvaro Borrasé, con quien ya lo hice en Don Custodio, que verá la luz el año próximo.

Enterarme de la primera Selección de Álbum Ilustrado EUNED y tener la oportunidad de publicar nuevamente con esta maravillosa editorial, a quien debo tanto, fue otra motivación.

Álvaro: Lo más motivante fue la temática del libro y que fuera dirigido a niños y niñas. 

 

4. ¿Cómo se inserta este trabajo en su carrera como escritor/ilustrador?  

Byron: Como en su momento lo hicieran cada uno de los anteriores: como el más importante.

Es claro que mis dos primeros libros no me gustan y que me siento satisfecho a partir de Escondite, pues he ido creciendo “a pasito tun tun, pasito tun tun”. Así que, yendo a lo concreto, creo que Estos pequeños milagros (el mejor, por muchísimo, del tríptico que culmina), ¿Dónde se esconden los cuentos? y Los restos de la lluvia son, hasta hoy, mis libros mejor logrados, por lo que este no podría estar por debajo y sí, está muy por encima, mucho. Probablemente por la emoción del momento y por lo que significa, lo creo ciegamente.

Entonces, como diría Montaner, “resumiendo”: se inserta como el trabajo más doloroso y necesario de mi carrera como escritor, como persona.

Álvaro: Ha sido un gran gusto, por poder colaborar con alguien tan joven y talentoso como Byron Espinoza.

 

5. ¿Qué significa para usted y su carrera que este libro haya sido escogido, en la primera Selección Anual de Álbum Ilustrado EUNED, para su publicación? 

Byron: Significa muchísimo, pues, como dije antes y diré siempre, la EUNED ha sido fundamental en mi vida y mi carrera y le debo infinito.

Gracias a Escondite, pude llegar a Santillana. Gracias a Estos pequeños milagros, pude colaborar con Álvaro Borrasé y llegar a la Editorial Costa Rica. Se dio lo del IBBY y la oportunidad de representar a Costa Rica en un festival iberoamericano con sede en Madrid.

Significa volver a trabajar con Gustavo Solórzano-Alfaro, editor de mis cinco libros “eunedteros”, de quien tanto he aprendido y más le agradezco.

El que este libro/diario haya sido escogido en la primera Selección de Álbum Ilustrado EUNED significa que sigo en el camino correcto y que es muchísimo lo que me falta por crecer. Es un gran estímulo para mejorar, como lo fue el que no me escogieran en la Selección Anual de Literatura Infantil EUNED. Un compromiso de mejora constante hacia la evolución.

Significa, también, la oportunidad de llevar a quien desee leer este inventario de tristezas: de temas tan reales y necesarios en los que ahondamos, como el duelo, la aceptación de la muerte, la ausencia de la madre o del padre, las burlas que esto pueda generar por parte de otras niñas, de otros niños, así como la necesidad de cuidar a nuestras especies animales, en un acto profundo de amor. No se trata de inventar nada, sino de visibilizar más esto que nos afecta, que nos toca a todas y todos.

Significa seguir tratando, en mis libros para niñas y para niños de vientre a 100 años, temas que van más allá de la fantasía y la felicidad.

Significa que hice bien al volver a tocarle la puerta a Borrasé para que se luciera, como es habitual, y que, junto al maravilloso equipo de la EUNED, tendremos un libro/objeto-arte hermoso, otra vez.

Es un privilegio ser los primeros que entramos por esta puerta que abrió la EUNED”.

Álvaro: Un GRAN agradecimiento a todo nivel, como autor, como persona y como costarricense.

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