LÍDER DEL DEPORTE BELEMITA RECIBE HOMENAJE PÓSTUMO

Momentos en que doña Marjorie Castro recibe el reconocimiento otorgado de forma póstuma a su esposo Mario Araya González.

 

El concejo municipal de Belén otorgó el máximo reconocimiento que tienen, la orden Rita Mora, como homenaje póstumo a Mario Araya González, por su destacada labor en beneficio del cantón.

Don Mario falleció el 12 de agosto del año anterior, dejando un legado imborrable para los deportistas belemitas, así como en otras áreas comunales

“Su capacidad de organización y trabajo le llevaron a conformar la Comisión de Instalaciones Deportivas del Cantón de Belén desde 1983, responsables de la construcción del Polideportivo, quedando su nombre registrado en placas memoriales de los años 89 y 90 en tan importante obra física para beneficio del deporte belemita. Para el año de 1976, siendo presidente del Comité de Deportes de Belén, formó parte del Comité director de los Primeros Juegos Deportivos Nacionales que tuvo su sede en Palmares. Juegos en los cuales nuestro cantón participo con una importante delegación y disciplinas deportivas, conquistando la hazaña de ser Belén el primer cantón ganador de los Juegos Deportivos Nacionales”, detallaron los miembros del concejo durante la entrega del reconocimiento a su esposa e hijos.

El voleibol fue su mayor pasión, fue uno de los fundadores de esa disciplina deportiva en 1975 en Belén, integró el primer equipo de volibol de cantón que participó en un Torneo Industrial a nivel nacional y el primer equipo masculino en participar en los Juegos Deportivos y lograron el cuarto lugar en Palmares, la medalla de Plata en los siguientes realizados en Turrialba y la de Bronce en los realizados en San Carlos.

Se convirtió en entrenador del primer equipo de la rama femenina de Belén, de manera ad honoren, conquistando Oro en los Juegos de Palmares 1976 y Turrialba 1977. Y cuándo el equipo llegó a primera división también estuvo con ellos en 1985.

Su reconocida capacidad para organizar lo llevó a ser precursor en el 2018 de la Fundación Chumy y un baluarte en la organización de los «Turnos de Chumy» con cuyos fondos se apoyó a la Clínica del Dolor Belemita.

Aunque sus ojos se cerraron el 12 de agosto del 2021, sus obras quedaron y siempre será recordado por su entrega y compromiso con la comunidad, de allí el gran cariño que el cantón tiene por su esposa Marjorie Castro Montero y sus hijos Abraham, Daniel, Ana María y Mario, quienes sintieron ese cariño durante la entrega del reconocimiento.

 

El concejo municipal de Belén reconoció de manera póstuma a don Mario Araya su trabajo en beneficio del deporte y la clínica del dolor.
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