ORIGEN DE SAN JOSÉ DE LA MONTAÑA

San José de la Montaña se ubica al norte de Barva, es una comunidad de clima fresco y personas amistosa, con ríos limpios, donde la agricultura es la principal fuente de empleo, el pueblo tomó el nombre de la Parroquia.

Cuántas veces, en los días cercanos al 19 de marzo, habremos asistido en familia al famoso turno en San José de la Montaña de Barva. Y quizás hemos dado por un hecho que el nombre del lugar simplemente se debe a que ese acogedor sitio se encuentra anclado en las hermosas montañas del norte de Heredia, pues resulta que no.

En el Archivo Histórico Arquidiocesano Monseñor Bernardo Augusto Thiel se encuentra un documento del 31 de agosto de 1911, en el que el entonces cura párroco de Barva, el P. José Weber, informa al Obispo de San José que los vecinos del distrito de “El Zanjón” –nombre original del lugar– desean “edificar una ermita en honor de San José de la Montaña”. Según el documento, el señor Arturo Morales ofrece donar un terreno de una manzana para ello. El 2 de setiembre del mismo año el Obispo de entonces, Mons. Juan Gaspar Stork C.M. (1904-1920), aprueba que se le dé curso a la solicitud.

Esta advocación de San José de la Montaña tiene su origen en el Real Santuario de San José de la Montaña en Barcelona, España, primer santuario en el mundo construido en honor de San José, perteneciente a la Congregación de las Madres de Desamparados y San José de la Montaña.

La obra se realizó por iniciativa de la beata Petra de San José (1845-1906), fundadora de la Congregación, quien entre 1895 y 1902, impulsó su construcción y desde allí esta advocación josefina se ha extendido por todo el mundo. El Santuario fue construido, con piedra de la propia montaña, por el discípulo del famoso Antonio Gaudí (1852-1926), Francisco Berenguer (1866-1914).

Tanto en España como en diversos países de América Latina hay muchas localidades y Parroquias dedicadas a San José de la Montaña y en El Salvador incluso el Seminario Mayor lo tiene como patrón propio, llamándose “Seminario San José de la Montaña”.

Así como existe la advocación de “San José, esposo de la Virgen María” o la de “San José Obrero”, la de “San José de la Montaña” es propia e identifica a la comunidad y a la Parroquia.

 

El detalle interesante es que esta advocación josefina, desde hace más de 100 años, al menos desde 1911 y por iniciativa de sus vecinos, dio nombre primero a la localidad y luego a la Parroquia, por ello el nombre San José de la Montaña se refiere a la localidad y la advocación San José de la Montaña a la Parroquia.

En el mismo Archivo Histórico Arquidiocesano consta que la Parroquia San José de la Montaña se erigió con ese nombre el 17 de marzo de 1986, por parte del entonces señor Arzobispo Metropolitano Mons. Román Arrieta Villalobos (1979-2002). Consta también en el mismo decreto que previamente estaba funcionando un Centro de Animación Pastoral, igualmente denominado San José de la Montaña, aunque no se ha logrado ubicar el decreto de creación de este Centro de Animación.

El decreto de erección de la Parroquia de 1986 indica que hasta esa fecha pertenecía a la Parroquia San Bartolomé Apóstol de Barva de Heredia y que ahora se erige “la Parroquia San José de la Montaña, cuyo territorio comprenderá los barrios San José de la Montaña, San Miguel, Roble Alto, Porrosatí y Buena Vista” y se designa “como patrón de la Parroquia al Glorioso Patriarca San José, cuya fiesta ha de celebrarse cada año con gran devoción”.

La festividad de San José de la Montaña, advocación propia en honor del Glorioso Patriarca San José, tiene lugar el 19 de marzo, sin que tenga un rito propio, sino que sigue lo establecido para la liturgia de la misma solemnidad. Ese día se celebra a nivel universal la solemnidad litúrgica de “San José, esposo de la Virgen María”, pero en la Parroquia San José de la Montaña de la localidad de San José de la Montaña y sus barrios adyacentes, todos de Barva de Heredia, con su Novena, con la Fiesta Patronal y con el muy afamado y tradicional turno, desde hace más de 100 años se celebra esta advocación propia, como se hace en tantos otros lugares del mundo.

El 2 de setiembre de 1911 los vecinos del distrito El Zanjón indican que desean edificar una ermita en honor de San José de la Montaña, la cual se levantará en un terreno donado por Arturo Morales.
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