REALIDAD NACIONAL Y LA SOLUCIÓN SOLIDARISTA DURANTE Y DESPUÉS DEL COVID-19

La Academia Solidarista Alberto Martèn, la Catedra Alberto Martén de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional-EPPS-UNA, el Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional y la Red de Asociaciones Solidaristas de las Universidades Públicas organizaron el Conversatorio: Realidad Nacional y la Solución Solidarista durante y después del Covid-19.

Participaron el master Carlos Arguedas Campos, economista y académico de la Escuela de Economía de la UNA, el master Ángel Ortega Ortega, director de la EPPS-UNA, el Master Álvaro Villalobos Garro, presidente de la Academia Solidarista Alberto Martèn, los presidentes de las Asociaciones Solidaristas de las Universidades Públicas de Costa Rica y la moderación la llevó a cabo el master Efrain Cavallini Acuña, académico de la EPPS-UNA.

Por medio de la presencialidad remota (Zoom-Facebook Live EPPS) se hicieron presentes académicos, estudiantes de la EPPS-UNA y solidaristas de otras instituciones.

El objetivo de este conversatorio es generar espacios de dialogo, para discutir temas de la realidad actual, ya que la coyuntura nacional e internacional invita a formular propuestas que brinden soluciones.

Ángel Ortega Ortega, director de la EPPS, indicó que es fundamental visualizar el futuro que queremos para nuestro país y así empezar a diseñar las acciones que se pueden proponer en cualquier espacio que se brinde. Asimismo, comentó que mediante acuerdo  del Consejo Académico del 11 de setiembre, 2020 se aprobó la Catedra Alberto Marten Chavarrìa, con la finalidad de fomentar la discusión, reflexión, análisis, estudio e investigación sobre el Solidarismo, con participación de la sociedad civil, instituciones públicas y privadas, centros de educación superior, los profesionales, las empresas y los centros de investigación científica y social.

Álvaro Villalobos , indicó, que gracias a la alianza de diversas organizaciones es posible traer a la mesa temas de actualidad y relevancia para el país, por ello, estos espacios contribuyen en la difusión y divulgación de las preocupación y las soluciones del sector solidarista.

“El 15 de setiembre el Solidarismo cumplirá el 73 Aniversario. Su incidencia se puede observar mediante los datos más recientes publicados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social al 30 de setiembre de 2019. Éstos indican que en el país existen 1483 asociaciones solidaristas (provenientes de empresas en un 92,6%, así como de organizaciones e instituciones), benefician a un total de 361.642 trabajadores asociados, correspondiendo a una tasa de asociación solidarista del 23% de la población asalariada”.

Carlos Arguedas, académico y expresidente de la Asociación Solidarista de la Universidad Nacional, comentó que la pandemia ha afectado no solo la economía, sino de cómo es gestionada la estructura, es decir un fuerte impacto en el modelo económico: “Es necesario un cambio en el modelo de desarrollo costarricense, sin embargo, no puede ser cualquier modelo, sino que es necesario que se base en la solidaridad y el trabajo en conjunto ya que todos y todas debemos aportar a los cambios necesarios para generar el futuro deseado para Costa Rica”.

El expositor mencionó que el problema actual es que el modelo económico no responde a los intereses de la mayoría, siendo esta la razón por la que se generan todos los problemas sociales presentes en nuestro país y confirma la necesidad de reconfigurar la sociedad costarricense promoviendo la diversidad y la empatía: “La dinamización de la economía se puede dar con un ajuste fiscalista, como una solución viable donde se complemente la renta mundial y el impuesto a la riqueza. Una propuesta que contemple impuestos y gastos donde se renegocie la deuda interna y se rediseñe la arquitectura financiera de gastos”.

Arguedas, dijo que estudios realizados por organizaciones internacionales declararon que el 2021 va a ser un año de recuperación económica para América Latina, sin embargo, él no tiene una posición optimista con respecto a la realidad del 2021, ya que los problemas que se han agravado ante esta pandemia no pueden ser fácilmente solucionados, por lo que se daría un rebrote de decrecimiento el siguiente año. Además, contradice la propuesta de disminuir el gasto del gobierno que muchos y muchas defienden: “esto podría generar que las instituciones públicas despidan sus empleados. Al aumentar el desempleo en el país, no se podría solucionar el problema fiscal y las familias deberán empezar a recurrir a prestamos o ahorros para sobrevivir”.

“Algunos quieren pensar que tenemos un problema fiscal, pero tenemos un problema país”

El economista de la UNA, expresó que el país se encuentra en una reconfiguración de la sociedad y esta es promovida por una crisis económica, financiera, productiva, de ingobernabilidad y de empleabilidad; lo que indica que la situación va mucho más allá que una única crisis fiscal, por eso, se necesitan acciones solidarias, donde todos los sectores participen con desprendimiento.

El académico de la UNA, concretó tres factores dignos a considerar para buscar rutas que no amplíe la brecha de desigualdad social. Al respecto dijo, que primeramente el error de los diagnósticos económicos, es uno de las principales causas por las que no se ha logrado mejorar la crisis: “Se está enfocando únicamente en el problema fiscal, cuando en realidad lo que está sucediendo actualmente es una manifestación de la crisis productiva. Además, se esta dejando de lado varios factores que pueden ayudar a corregir el déficit fiscal de una forma más eficiente sin empeorar el desempleo”.

Agregó, que los porcentajes son muy optimistas, considera que las afectaciones en producción, empleo y déficit fiscal van a ser más altas que las proyecciones. Y eso a su vez afecta a las asociaciones solidaristas, porque los ingresos disminuyen, pero el costo de vida aumenta y perturba los presupuestos familiares.

Como segundo aspecto, manifestó que la crisis de empleabilidad se evidencia más, porque en la actualidad las empresas solo han podido mantener a aquellos empleados que pueden realizar teletrabajo, y los que no, son despedidos. Esto genera una crisis humana en todos los niveles, la cual se ha invisibilizado por muchos:” Las finanzas públicas se ven como el mal de todos los males y se ven amagos de una reforma del empleo público. Sin embargo, el desempleo en las instituciones públicas no soluciona el problema fiscal, porque es justamente el consumo del Gobierno el que sostiene la economía, con reformas realizadas sin una verdadera estrategia, se potencia la crisis de desempleo y de producción”.

 

“El modelo de desarrolló se agotó … Agotamos la línea de financiamiento externo”

La tercera conclusión que comenta el expositor es la decisión nacional con respecto a la reforma y al cambio estructural que se pretende realizar: “Las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional promueven un ajuste externo, y al no realizar estas negociaciones se deberán de implementar acciones para promover un ajuste interno del país que incluya una reforma y un cambio estructural.  Costa Rica necesita ambos ajustes, sin embargo, en esta coyuntura lo mejor es tomar las decisiones necesarias que favorezcan la población y que no agraven las condiciones actuales”.

Arguedas propone la introducción del Flat Tax, la renta mundial y el impuesto a la riqueza para reactivar la economía y disminuir el desempleo. Según El Financiero el Flat Tax consiste: “en aplicar una tasa única de impuesto, tanto, sobre los ingresos netos de las personas físicas, como sobre las ganancias netas de las personas jurídicas, sean con o sin fines de lucro, sean sociedades anónimas o no. El flat tax también es justo porque sólo se paga el impuesto si la persona genera riqueza. Con el flat tax la tasa es única para todos; no hay exoneraciones ni excepciones de ningún tipo. Esto lo hace justo, eficiente y evita la corrupción. Es justo porque no discrimina ni privilegia a ningún grupo económico o social. (https://www.elfinancierocr.com/blogs/la-riqueza-de-las-naciones/el-flat-tax/Y6ZQQDEDOVFYLM6DQA7R2GI5BM/story/ )

 

Arguedas Campos, acotó que existe un escenario de inestabilidad e incertidumbre financiera y social importante, en el cual las asociaciones solidaristas tienen capacidad de tomar algunas medidas, como fidelizar a las personas asociadas y dolarizar las carteras, para que no busquen otros lugares donde colocar el dinero por pocos puntos porcentuales extra de interés y a nivel país: “  El papel de las asociaciones solidaristas debe basarse en la legitimidad y credibilidad, con un modelo de economía social, centrado en el desarrollo integral del ser humano, además de promover la educación y la formación a los asociados y a sus familias. Las personas con poder, juntas directivas, academias, entre otros actores, deben asumir estas características para cambiar el futuro del país”.

 

El Master Gonzalo Delgado Leandro, Presidente de la Asociación Solidarista del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) comentó que los gobiernos de turno y las decisiones tomadas por las personas en el poder, no han ayudado en nada a las acciones que las asociaciones solidaristas quieren realizar, para promover un desarrollo distinto y beneficiario a la población costarricense: “ El nuevo plan fiscal demuestra que todas estas decisiones tienen como factores en común el empobrecimiento de la población, disminución del salario real, el cierre de empresas y la conversión de la empresa al ambiente informal. Además, la introducción de tecnologías es necesaria, sin embargo, no debió ser implementada de una forma drástica como se realizó con la introducción de la factura electrónica, ya que esto solo generó un aumento de la brecha tecnológica”.

Para concluir el conversatorio, la Dra. Carmen Méndez, miembro de la Academia Solidarista y Catedrática Jubilada de la UNA, expresó  que la situación actual no solo amerita un cambio en las finanzas o una participación de los economistas, sino también, una mirada integral para dar un enfoque optimista a las soluciones que pueden beneficiar los retos que traído la pandemia: “ La cultura y el arte cumplen un papel fundamental para promover este optimismo, así como también el solidarismo, ya que estas nos pueden brindar muchas respuestas para entender la coyuntura contemporánea”.

El conversatorio realizado se encuentra disponible en la página de Facebook de la Escuela de Planificación y Promoción Social y de la Academia Solidarista Aberto Marten, para quien guste profundizar más los temas conversados en esta actividad.

Por su parte el Master Oscar Chavaría Torres, Asesor Solidarista y Secretario de la Academia Solidarista Alberto Martén Chavarría, externó que vivimos en una situación de estrés permanente, producto de la crisis económica que se refleja diariamente, por esta razón: “se debe promover la espiritualidad, con un enfoque de la salud en cuatro ejes y sin importar las creencias religiosas, para nutrir el alma de las personas de cara a enfrentar las situaciones que se presentan; la salud mental para beneficiar una mentalidad serena y así buscar las mejores soluciones; y la salud física la cual con solo las mininas fuerzas que se dediquen a este aspecto, será suficiente si se tiene una buena salud mental y espiritual para afrontar las adversidades que se presentan, así como también la salud financiera, es decir buscar una estabilidad económica. El papel que deben cumplir las asociaciones solidaristas es de promover estos aspectos y no enfocarse en solo la crisis económica, sino también en la crisis social que se está generando, para así brindar las soluciones necesarias con la ayuda de los expertos con los que se cuenta. Chavarría enfatizò que esta solución es de un costo menor,pero, que generaría un gran impacto en la población.

 

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