Por segunda vez en menos de dos semanas, en el Centro de Formación Juvenil Zurquí se presentan hechos de violencia por parte de los internos.
En esta ocasión se trata de los menores recluidos en el módulo C 2, donde están ubicados quienes ya fueron indiciados y están a la espera de la sentencia.
La Policía Penitenciaria intervino en el Centro de Formación Juvenil Zurquí, en Heredia, para aplacar la revuelta protagonizada por un grupo de menores de edad, quienes incendiaron un colchón en protesta por no obtener permiso para salir a una actividad deportiva durante la hora del almuerzo.
Mientras procedían a retirar a uno de los causantes de la escaramuza, un policía penitenciario resultó herido en un brazo por un corte con una navajilla de afeitar y tuvo que recibir atención médica en el centro penitenciario.
“La población demandaba ser sacada a una actividad, pero esto rompe todos los protocolos institucionales, por lo que se le denegó el permiso. A raíz de esto, los jóvenes hicieron una escaramuza y como consecuencia, un muchacho resultó golpeado”, explicó Patricia López, directora del Nivel Penal Juvenil del Ministerio de Justicia y Paz.
Una vez que los agentes sofocaron el fuego, procedieron a sacar del módulo a los cuatro muchachos causantes de la revuelta. En ese momento sobrevino la agresión del agente, a quien refirieron con posterioridad a la clínica de Santo Domingo de Heredia.
La directora López indicó que a cuatro de los muchachos se les aplicó una medida extraordinaria de seguridad para aislarlos del resto de la población penitenciaria en otro sitio del centro penal.
“Mañana llevaremos a cabo la intervención técnica, pues en estos momentos no era conveniente hacer el abordaje dado el estado de ánimo de la población”, agregó la funcionaria.
El domingo anterior, tres adultos jóvenes quemaron colchonetas, lo que provocó un fuego que afectó la infraestructura. El incidente se dio en la sección D1, pero el fuego pasó después al D2 y afectó el 10% de la estructura constructiva del centro.