Nuestro país avanza en el fortalecimiento de su estrategia país Planeta Vivo Costa Rica, una iniciativa orientada a posicionar el sector agropecuario nacional en mercados internacionales cada vez más exigentes, al tiempo que respalda especialmente a los pequeños y medianos productores. La propuesta promueve la producción sostenible mediante un sello gratuito que reconoce prácticas responsables, la reducción en el uso de agroquímicos y la producción libre de deforestación.
Esta estrategia se implementa a través de la Iniciativa de Agropaisajes Sostenibles (IAPS), con la que el país cumple compromisos internacionales como la Declaración de Glasgow sobre Bosques y Uso de la Tierra. Con una visión al 2030, se busca consolidar un modelo productivo resiliente, basado en cero deforestación neta, equilibrio en emisiones y adaptación al cambio climático.
Como parte de este proceso, se desarrolló el Mapa de Uso Agropecuario 2020, una herramienta que permite verificar de forma precisa la producción libre de deforestación, fortaleciendo la trazabilidad y facilitando el cumplimiento de regulaciones internacionales. Este avance se suma a una ventaja destacada del país: haber logrado separar el crecimiento agropecuario de la deforestación, con resultados verificables en sostenibilidad.
La estrategia se sustenta en tres pilares: cero deforestación, carbono neutro del paisaje y uso responsable de agroquímicos. Además, incorpora herramientas nacionales que permiten demostrar el cumplimiento de estándares internacionales, sin trasladar altos costos de certificación a los productores.
El ministro de Ambiente y Energía, Franz Tattenbach, explicó que el objetivo principal es proteger al pequeño productor y garantizar su acceso a mercados internacionales sin depender de certificaciones privadas costosas, ya que la marca será otorgada de forma gratuita.
Por su parte, el ministro de Agricultura y Ganadería, Víctor Carvajal Porras, indicó que esta iniciativa convierte la sostenibilidad en una ventaja competitiva, al tiempo que impulsa la productividad y acompaña la transición hacia una agricultura más eficiente.
Desde el sector financiero, el Banco de Costa Rica también respalda la iniciativa, destacando su importancia para promover el desarrollo económico y apoyar a los productores en la comercialización de sus productos.
La estrategia también busca atraer financiamiento climático, fortalecer alianzas internacionales y acelerar la transformación del sector agropecuario. El lanzamiento de la marca reunió a representantes del sector público, financiero, productivo y diplomático, como muestra de una articulación país frente a los desafíos del comercio global.
Con esta iniciativa, Costa Rica apunta a consolidarse como un socio confiable en la transición hacia cadenas productivas sostenibles y libres de deforestación.




