Más de 50 intervenciones con perros de terapia se realizarán durante el 2026 en hospitales del país, como parte de un programa impulsado por Coopenae-Wink en alianza con ACOTEAMA, con el objetivo de brindar apoyo emocional a pacientes en momentos críticos.
La iniciativa, denominada Amor sin Fronteras, contempla la participación de más de siete perros de terapia que recorrerán centros de salud en Puntarenas, San José, Liberia y Pérez Zeledón, impactando tanto a personas hospitalizadas como a sus familias.
Entre los centros beneficiados se encuentran el Hospital Monseñor Sanabria, el Hospital Calderón Guardia, el Hospital Nacional de Salud Mental en Pavas, el Hospital Enrique Baltodano en Liberia y espacios de cuidados paliativos pediátricos.
El programa está dirigido a pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos, así como a personas en procesos médicos complejos, incluyendo niños, jóvenes, adultos mayores y población en atención de salud mental.
De acuerdo con los impulsores del proyecto, estas intervenciones buscan complementar la atención médica tradicional mediante el acompañamiento emocional en entornos marcados por la ansiedad, el dolor y la incertidumbre.
“El programa parte de la convicción de que la salud no es solo física, sino también emocional, y que pequeñas acciones pueden generar un impacto significativo en momentos difíciles”, señaló Gustavo Ulloa, jefe de Sostenibilidad de Coopenae-Wink.
Estudios internacionales respaldan este tipo de terapias. Investigaciones han demostrado que la intervención asistida con perros puede reducir significativamente la ansiedad en pacientes y familiares en entornos hospitalarios, incluso en unidades de cuidados intensivos.
Entre los principales beneficios se destacan la disminución del estrés y la ansiedad, la mejora en la interacción con el personal de salud, el apoyo emocional durante procedimientos médicos y el fortalecimiento de la motivación en los procesos de recuperación.
Además, el programa incorpora procesos de formación y certificación de los perros y sus guías, con el fin de garantizar intervenciones seguras y alineadas con estándares internacionales.
Esta iniciativa forma parte de una tendencia creciente a nivel global, que busca humanizar los servicios de salud e incorporar modelos de atención más integrales, centrados en el bienestar emocional de las personas.




