Salir de casa con sol y encontrarse más tarde con un aguacero es parte de conducir en Costa Rica. Aunque la época lluviosa de este año ha tenido un comportamiento irregular y algunas regiones atraviesan días con pocas precipitaciones, en otras zonas las lluvias continúan presentes. Para las próximas semanas, por ejemplo, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) prevé condiciones más secas en el Pacífico y Valle Central, pero lluviosas en sectores del Caribe.
Ese contraste obliga a los conductores a estar preparados. En un país con condiciones climáticas tan variables, a las lluvias se suman carreteras mojadas, charcos, zonas inundables y eventualmente huecos o deterioro en la vía. El resultado es un escenario que exige más del vehículo y puede hacer evidentes problemas que durante días secos pasan inadvertidos.
«Una llanta desgastada, una escobilla que ya no limpia correctamente o unos frenos que necesitan revisión pueden no llamar tanto la atención en un día seco. El problema es cuando comienza a llover y necesitamos que esos componentes respondan al cien por ciento. Ahí es donde la prevención hace la diferencia», explicó Randall Agüero, Experto Técnico de Autopits.
¿Qué cambia bajo la lluvia?
El agua reduce la adherencia entre las llantas y el pavimento, aumentando el riesgo de derrapes o aquaplaning. Por eso, el estado y la profundidad de la banda de rodamiento son fundamentales para evacuar agua, mientras que unos frenos en buenas condiciones cobran todavía mayor importancia al requerirse más distancia para detener el vehículo.
La visibilidad también se vuelve crítica. Escobillas, líquido limpiaparabrisas y aire acondicionado deben funcionar correctamente para mantener el parabrisas limpio y desempañado; mientras las luces permiten no solo ver, sino también ser visto por otros conductores.
«El invierno cambia las condiciones de manejo y también debería cambiar nuestra relación con el mantenimiento. No hay que esperar a escuchar un ruido o sentir una falla para ir al taller. Una revisión preventiva permite detectar desgaste antes de que nos sorprenda en medio de un aguacero», señaló Agüero.
Revisión y prevención
Autopits recomienda prestar especial atención a llantas, frenos, luces, escobillas y sistema de aire acondicionado. También aconseja reducir la velocidad, aumentar la distancia respecto al vehículo de adelante y evitar movimientos o frenadas bruscas cuando la carretera está mojada.
Otro riesgo son las calles inundadas. Si se desconoce la profundidad del agua, la recomendación es no atravesarlas. Una inundación puede comprometer desde componentes eléctricos hasta el motor y generar daños que no necesariamente son evidentes de inmediato.
«En Costa Rica podemos pasar de una carretera seca a una lluvia fuerte en poco tiempo. El vehículo tiene que estar listo para ambas condiciones. Revisarlo antes de que aparezca una falla no solo protege el automóvil: nos da mayor capacidad de respuesta cuando las condiciones en carretera se complican», concluyó Agüero.

















