jueves, septiembre 17, 2026

DATA CENTER EN LIMÓN ABRE OPORTUNIDADES, PERO REQUIERE CERTEZAS SOBRE ENERGÍA Y AGUA

La construcción de un centro de datos especializado en inteligencia artificial en Limón podría generar nuevas oportunidades tecnológicas, educativas y laborales para Costa Rica. Sin embargo, su magnitud exige analizar con detalle la demanda eléctrica, la disponibilidad de agua, la conectividad, los permisos ambientales y los beneficios reales que permanecerían en la provincia.

Así lo señaló Esteban Chanto Sánchez, encargado de la Cátedra de Tecnologías de Información y Comunicación de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), al referirse al proyecto Quantum AI Free Zone Campus.

La iniciativa contempla un desarrollo de aproximadamente 42 hectáreas, compuesto por siete edificios y con una capacidad proyectada de hasta 200 megavatios. Entre sus posibles actividades se encuentran el entrenamiento y la aplicación de inteligencia artificial, la computación de alto rendimiento y los servicios basados en unidades de procesamiento gráfico.

Chanto explicó que Costa Rica cuenta con experiencia en centros de datos y con profesionales capacitados en redes, protección de sistemas, gestión energética, continuidad de operaciones y mantenimiento de infraestructura digital.

No obstante, indicó que los 200 megavatios anunciados no deben interpretarse automáticamente como un consumo eléctrico permanente. Para dimensionar su impacto es necesario conocer si esa cifra corresponde únicamente a los equipos informáticos o a la capacidad total del campus, así como su utilización efectiva durante cada fase.

Bajo determinados supuestos técnicos, el proyecto podría demandar alrededor de 1.892 gigavatios hora al año, cifra equivalente aproximadamente al 14,6% de la demanda eléctrica nacional registrada en 2025. El especialista aclaró que se trata de una estimación y no de una previsión sobre el consumo real ni de una prueba de que la red eléctrica nacional sea insuficiente.

Costa Rica también cuenta con una ventaja para atraer este tipo de inversiones: durante 2025, el 98,6% de la generación eléctrica nacional provino de fuentes renovables.

ABASTECIMIENTO DE AGUA DEBE GARANTIZARSE

La documentación comercial del proyecto menciona una disponibilidad municipal cercana a 350 litros de agua por segundo, además de pozos y sistemas de tratamiento y almacenamiento.

Sin embargo, Chanto advirtió que esa cantidad no representa necesariamente el consumo permanente del centro de datos ni constituye, por sí sola, una garantía de suministro.

Para determinar el impacto real será necesario conocer el sistema de refrigeración, las fuentes de abastecimiento y las necesidades de cada etapa del proyecto.

“La continuidad del servicio de agua para la población debe ser una condición verificable y cualquier desarrollo industrial debe demostrar cómo atenderá sus necesidades sin deteriorar el abastecimiento existente”, afirmó.

PROYECTO DEBE DEMOSTRAR SU VIABILIDAD

El análisis de la UNED también señala la importancia de diferenciar entre un proyecto anunciado y una infraestructura que ya posee todas las condiciones necesarias para ejecutarse.

Quantum Development Inc., empresa vinculada con la iniciativa, perdió en mayo de 2026 el régimen de zona franca que había obtenido como administradora de parques. Este antecedente plantea la necesidad de determinar bajo cuáles condiciones fiscales y administrativas funcionaría el proyecto.

Además, según medios nacionales citados en el análisis, la Municipalidad de Limón desconocía la ubicación exacta del desarrollo y no había recibido solicitudes formales de uso de suelo o construcción.

El especialista aclaró que estos elementos no permiten concluir que la iniciativa esté cancelada o sea inviable, pero justifican solicitar documentación que permita conocer su verdadero nivel de avance.

FORMACIÓN LOCAL SERÁ CLAVE

Durante su construcción, el campus podría generar demanda de servicios relacionados con construcción, telecomunicaciones, mantenimiento electromecánico, seguridad y logística. No obstante, Chanto pidió diferenciar estos empleos temporales de los puestos permanentes requeridos para operar las instalaciones.

También recomendó que las instituciones educativas comiencen a preparar talento local en áreas como redes, energía, refrigeración, automatización, ciberseguridad y operación de infraestructura tecnológica.

“Una inversión tecnológica adquiere mayor valor para la región cuando las personas que viven allí pueden capacitarse, acceder a empleos especializados y convertirse también en proveedoras de servicios”, destacó.

El académico concluyó que el debate no debe limitarse a estar a favor o en contra de los centros de datos, sino a definir las condiciones bajo las cuales deben crecer y comprobar si realmente producen desarrollo para las comunidades.