domingo, agosto 16, 2026

CÁMARA COSTARRICENSE DE PYMES CUMPLE 2 AÑOS IMPULSANDO ALIANZAS Y NEGOCIOS

La organización reúne cerca de 250 empresas de diferentes sectores y busca convertirse en un punto de encuentro para generar encadenamientos, capacitación, representación y nuevas oportunidades comerciales para pequeñas y medianas empresas de todos los sectores.

Rafael Saúrez, empresario del sector restaurantero, vivió en carne propia la falta de una organización que diera voz, acompañamiento y oportunidades a las pequeñas empresas. Ante esta realidad, se propuso reunir a otras personas que enfrentaban situaciones similares y, a partir de esa iniciativa, nació la Cámara Costarricense de Pymes, organización que ya suma cerca de 250 empresas afiliadas.

La Cámara cumplió dos años de trabajar por la integración de pequeñas y medianas empresas, con el objetivo de que sus propietarios dejen de enfrentar solos los desafíos relacionados con la creación, permanencia y crecimiento de sus negocios.

Durante este periodo, la organización ha logrado reunir aproximadamente a 250 empresas y espera alcanzar las 300 afiliaciones durante este año. Sin embargo, su propósito no se limita a aumentar la cantidad de integrantes, sino a construir una cámara cercana, cohesionada y capaz de responder a las necesidades reales del sector.

La entidad surgió de una necesidad compartida por varios empresarios: unirse para abrir puertas ante instituciones y tomadores de decisiones, acceder a capacitación, apoyarse mutuamente y generar negocios entre ellos.

En sus primeras etapas, el proyecto atravesó diferentes dificultades organizativas. Posteriormente, un nuevo equipo asumió el reto de estructurarlo y convertirlo en una organización empresarial con procesos definidos, junta directiva, comités especializados y presencia territorial.

ALIANZAS ENTRE EMPRESAS SON EL CORAZÓN DE LA CÁMARA

Uno de los principales objetivos de la Cámara es promover encadenamientos entre sus empresas afiliadas. La organización reúne negocios de tecnología, salud, turismo, alimentos y bebidas, servicios profesionales, mercadeo, comercio, fabricación de muebles, alquiler de equipos, producción, importación y exportación, entre otras actividades económicas.

Esta diversidad permite que una persona empresaria pueda encontrar dentro de la Cámara clientes, proveedores, asesores y posibles aliados comerciales.

Los encuentros de networking se han convertido en una de sus actividades más importantes. En estos espacios, representantes de diferentes sectores pueden presentar sus negocios, conocer otras empresas e identificar oportunidades de colaboración.

La Cámara define este ecosistema como una combinación de actividades económicas en la que cada empresa puede aportar productos, servicios o soluciones que otra necesita.

Más que reunir personas en una actividad, la intención es que los contactos se traduzcan en compras, ventas, alianzas estratégicas y proyectos conjuntos.

UNA ORGANIZACIÓN QUE ESCUCHA A LOS EMPRESARIOS

Durante su primera etapa, la Cámara concentró buena parte de sus esfuerzos en capacitaciones, algunas de las cuales reunieron entre 60 y 70 participantes.

No obstante, al conversar directamente con sus afiliados, los dirigentes identificaron que muchos empresarios ya tenían acceso a charlas y procesos de formación, pero necesitaban más oportunidades para establecer contactos y generar negocios.

A partir de esa experiencia, la organización fortaleció los encuentros empresariales y las actividades orientadas a crear relaciones comerciales.

La escucha se ha convertido en una parte fundamental de su metodología. Los integrantes de la junta directiva y de la Dirección Ejecutiva mantienen comunicación con los empresarios para conocer sus inquietudes, dificultades y necesidades.

NÚCLEOS TERRITORIALES ACERCAN LA CÁMARA A LOS TERRITORIOS

La Cámara también avanza en la creación de núcleos territoriales, mediante los cuales busca responder a las particularidades económicas y empresariales de cada región.

Actualmente cuenta con núcleos en Guanacaste, San José y San José Oeste, este último integrado por sectores como Santa Ana y Escazú. Además, trabaja en la consolidación de estructuras en Occidente y Heredia.

La organización considera que la forma de hacer negocios cambia de un territorio a otro. Las necesidades de una empresa ubicada en San Carlos, por ejemplo, pueden ser diferentes de las que enfrenta un negocio en Heredia o Cartago.

Por esa razón, cada núcleo tiene la posibilidad de organizar actividades, establecer alianzas con municipalidades y empresas locales, emitir comunicaciones y canalizar las necesidades de sus afiliados.

En el caso de Heredia, la Cámara de Pymes busca incorporar a más empresas de los sectores gastronómico, hotelero, turístico, agrícola, industrial, comercial y de servicios para trabajar en conjunto la atención de sus principales necesidades, en una organización que trabaja con una línea clara, sin disputas por puestos, sino con la visión de apoyar a los pequeños y medianos empresarios.

COMITÉS TRABAJAN EN ÁREAS ESPECIALIZADAS

Además de los núcleos territoriales, la Cámara cuenta con comités especializados que funcionan como equipos de trabajo vinculados con la Presidencia y la junta directiva.

Entre ellos se encuentran los comités de comercio exterior, asuntos legales, eventos, pasantías y asociaciones. También se desarrollan iniciativas relacionadas con un observatorio pyme y un consultorio jurídico establecido mediante una alianza académica.

Mientras los núcleos representan a la Cámara en diferentes territorios, los comités se concentran en temas específicos y en la ejecución de proyectos.

APOYO PARA FORMALIZARSE Y CRECER

La Cámara procura acompañar especialmente a empresas que ya tienen presencia en el mercado, pero necesitan fortalecer su estructura, formalización y capacidad de crecimiento.

Entre las necesidades más frecuentes se encuentran obtener la condición pyme, comprender las obligaciones ante el Ministerio de Hacienda y la Caja Costarricense de Seguro Social, mejorar la contabilidad, encontrar financiamiento e incorporar herramientas de comercio electrónico.

También existen empresas que requieren orientación para acercarse a cadenas comerciales de mayor tamaño, mejorar sus procesos o identificar proveedores especializados.

La Cámara busca convertirse en una puerta cercana para acceder a información, asesoría y contactos que ayuden a resolver estas necesidades.

REPRESENTACIÓN ANTE LAS AUTORIDADES

La organización también aspira a representar los intereses de las pequeñas y medianas empresas ante instituciones públicas y tomadores de decisiones, donde de hecho ya lo hacen.

Para sus dirigentes, esta labor de incidencia diferencia a una cámara empresarial de otras organizaciones privadas.

Entre los temas que preocupan al sector se encuentran la burocracia, el exceso de trámites, la carga tributaria, el acceso limitado a recursos y las condiciones que dificultan la formalización y permanencia de los negocios.

La Cámara sostiene que las diferentes organizaciones empresariales no deberían verse como competidoras, sino como aliadas frente a los problemas comunes que afectan al sector productivo.

“El verdadero enemigo es el desánimo que hace que los empresarios dejen botado su sueño o su proyecto”, expresó Rafael Suárez, presidente de la Cámara Costarricense de Pymes.

RAFAEL SAUREZ: EL ROSTRO DE LA CÁMARA DE PYMES

Detrás del crecimiento de la Cámara de Pymes se encuentra el trabajo de su junta directiva, la dirección ejecutiva y su presidente, Rafael Sáurez, el rostro de una organización que en solo dos años ha tenido un gran crecimiento no solo en miembros, sino en alianzas comerciales.

Suárez creció en una familia vinculada principalmente con el empleo asalariado. Su padre trabajó en la Universidad Nacional y sus dos hermanos mayores también siguieron el camino del empleo formal. Él, en cambio, decidió convertirse en empresario.

Junto con su esposa ha desarrollado diferentes proyectos, entre ellos un restaurante, una academia y una empresa de distribución.

Reconoce que el camino empresarial ha estado marcado por el trabajo constante, el cambio de mentalidad y la necesidad de vencer temores y obstáculos.

“Una empresa no se mantiene con estatus ni con ego. Se mantiene haciendo lo que se tenga que hacer para vender. Es pico y pala”, afirmó Sáurez.

Las dificultades que enfrentó durante su propio proceso empresarial influyeron en su visión sobre el papel que debe cumplir la Cámara de Pymes. Recuerda haber necesitado espacios para conversar con otros empresarios, aprender de sus experiencias, encontrar orientación y comprender cómo aumentar las ventas.

Por esta razón, busca que la organización ofrezca a sus afiliados el acompañamiento que muchas veces no encuentran cuando comienzan a desarrollar o consolidar una empresa.

LA META ES SER UNA CÁMARA DE REFERENCIA

En un plazo de cinco años, la visión es convertir a la Cámara Costarricense de Pymes en una de las principales organizaciones de referencia para el sector empresarial del país.

Entre sus objetivos se encuentran aumentar la afiliación, fortalecer los núcleos territoriales, organizar actividades de calidad, consolidar los comités especializados y participar en el análisis de las políticas nacionales que afectan a las pequeñas y medianas empresas.

Suárez también aspira a que la institución alcance un funcionamiento autónomo, con procesos definidos que no dependan exclusivamente de quien ocupe la Presidencia o forme parte de la junta directiva.

La Cámara de Pymes continúa creciendo con una apuesta clara: unir a empresarios de diferentes sectores para que puedan aprender, representarse, establecer alianzas y generar negocios.

El llamado de la organización es a que más pequeñas y medianas empresas se acerquen, participen en sus actividades y encuentren dentro de la Cámara Costarricense de Pymes un espacio para crecer acompañadas.

Rafael Saurez, presidente de la Cámara Costarricense de Pymes hizo un llamado para que más pequeñas y medianas empresas se acerquen, participen en sus actividades y encuentren un espacio para crecer acompañadas. Si desea conocer más información puede comunicarse al 7013 3530