jueves, septiembre 24, 2026

DÓLAR PODRÍA ENFRENTAR NUEVA PRESIÓN A LA BAJA AL CIERRE DEL AÑO

El ingreso estacional de divisas podría aumentar la oferta de dólares en los últimos meses de 2026. Turismo, exportaciones y empresas vinculadas con inversión extranjera figuran entre los sectores expuestos a una caída adicional del tipo de cambio.

El precio del dólar podría enfrentar una nueva presión a la baja durante el cierre de 2026, debido al ingreso de divisas asociado con aguinaldos, bonificaciones y operaciones empresariales propias de esta época del año.

Así lo advirtió Federico Quesada Chaves, director de la Escuela de Ciencias de la Administración de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), quien pidió prestar atención al comportamiento del mercado cambiario entre finales de octubre y principios de noviembre, cuando comenzaría a sentirse con más fuerza la dinámica de cierre de año.

“Al cierre del año es muy probable que el tipo de cambio permanezca relativamente estable, con tendencias ligeramente hacia la baja, debido a los pagos de aguinaldos y a los ingresos de divisas para bonificaciones”, explicó el académico.

A esos movimientos se suman la liquidación de inventarios, las compras para la temporada navideña y otras operaciones empresariales que pueden aumentar la disponibilidad de moneda extranjera. Según el comunicado de la UNED, el Banco Central de Costa Rica cuenta actualmente con activos de reserva superiores a los US$20.000 millones.

EFECTO EN TURISMO Y EXPORTACIONES

Quesada señaló que una caída adicional del dólar podría profundizar las dificultades de empresas que reciben ingresos en esa moneda, pero pagan salarios, alquileres, servicios y otras obligaciones en colones. Entre ellas mencionó negocios turísticos, exportadores y compañías relacionadas con la inversión extranjera.

Cuando el dólar baja, estas empresas reciben menos colones por la misma cantidad de dólares. Para el especialista, el efecto sobre algunos sectores productivos ya se está sintiendo.

“La tendencia hacia la baja en el precio del dólar ha tenido un impacto sobre la competitividad de las empresas que se dedican al turismo, las exportaciones y aquellas relacionadas con la inversión extranjera”, afirmó.

MEDIDAS QUE PODRÍAN VALORARSE

Ante la posibilidad de una mayor oferta de dólares, Quesada planteó tres opciones para la discusión monetaria: aumentar el encaje legal en dólares, reducir el encaje legal en colones y valorar una reducción de la Tasa de Política Monetaria.

Según explicó, un mayor encaje en dólares podría disminuir la disponibilidad de esa moneda dentro del sistema financiero. Un menor encaje en colones reduciría restricciones sobre la moneda nacional y podría favorecer la demanda de divisas. Por su parte, una tasa de política monetaria más baja disminuiría el incentivo relativo para mantener recursos en colones.

El académico aclaró que ninguna de esas opciones debe evaluarse de forma aislada: sus efectos sobre otras variables económicas y las competencias del Banco Central deben formar parte del análisis.

También se refirió a la posibilidad de ampliar los horarios de negociación del Mercado de Monedas Extranjeras (MONEX). Aunque esto permitiría reflejar más operaciones de oferta y demanda, advirtió que no garantiza un aumento del precio del dólar: también podrían registrarse nuevas presiones a la baja.

EUROBONOS, OTRA VARIABLE POR SEGUIR

Una eventual colocación de nuevos eurobonos podría añadir dólares al mercado costarricense, según Quesada. El efecto dependería, entre otros factores, de cómo se utilicen esos recursos obtenidos mediante endeudamiento externo.

El especialista consideró fundamental definir su destino antes de aprobar nuevas obligaciones y propuso privilegiar la inversión en infraestructura, tanto para reducir su posible impacto en el mercado local como para mejorar las condiciones productivas y la competitividad del país.

De cara al cierre del año, recomendó a las empresas con ingresos en dólares revisar sus presupuestos y proyecciones. A las personas consumidoras les aconsejó evitar una exposición innecesaria a las variaciones del tipo de cambio y mantener sus deudas en la moneda en la que reciben sus ingresos.