Una denuncia anónima permitió golpear a una organización dedicada al robo de
combustible en Barranca, Puntarenas.
Este viernes 8 de agosto, durante la madrugada, dos hombres de apellidos González y Rojas fueron detenidos mientras transportaban 22 pichingas llenas de combustible, aparentemente, sustraído por medio de una toma ilegal.
El operativo entre Recope, OIJ y Fiscalía incluyó el allanamiento de una bodega y de una vivienda y frenó una operación que, según datos de Recope, permitía a los delincuentes extraer cada mes el equivalente a un cisterna de 32.000 litros, poniendo en riesgo a toda una comunidad y al río Barranca.
Dentro de la bodega allanada se encontraron 20 pichingas, 10 con combustible y 10 vacías. En la casa, por su parte, se encontró un inhibidor de señal que los sospechosos usaban para evitar ser descubiertos. Y durante el allanamiento se detuvo a un tercer sujeto.
El caso se investigaba desde enero de este año, luego de que Recope recibiera información confidencial a través de la línea gratuita y confidencial 1-0-0-2 que alertaba sobre movimientos sospechosos en la comunidad de Carmen Lyra de Barranca. Con esos datos, el equipo especializado de la empresa realizó múltiples diligencias que confirmaron la existencia de una toma ilegal conectada al poliducto, que alimentaba una manguera que pasaba por un túnel y llegaba hasta la bodega donde se almacenaba el combustible en pichingas.

Desde ese punto, el producto era trasladado a otra propiedad donde, de acuerdo
con las pesquisas, se vendía de forma irregular.

La actividad ilegal no solo representaba pérdidas. Por su ubicación, a pocos metros del puente sobre el río Barranca, cualquier fuga o incendio pudo haber contaminado el afluente y desatado una tragedia ambiental.
Además, la bodega allanada está muy cerca del lugar donde el 20 de agosto del 2024 se registró un incendio en una estructura utilizada para almacenar combustible. En esa ocasión, dos personas resultaron heridas y murieron posteriormente a causa de las lesiones que sufrieron.
“La rápida y oportuna intervención de Recope fue fundamental para evitar una posible tragedia en la comunidad de Puntarenas, proteger las condiciones del río y garantizar el suministro de agua para muchas personas. Gracias a la valiente denuncia de un ciudadano y a la eficaz coordinación interinstitucional, logramos desarticular una operación que ponía en grave riesgo la vida de familias enteras y de un río vital para la región”, manifestó la presidenta de Recope, Karla Montero.





