PROGRAMA EN GUANACASTE FORTALECE LA CONCIENCIA CLIMÁTICA DESDE LA INFANCIA

En un contexto marcado por los desafíos ambientales y climáticos que enfrenta el país, Reserva Conchal, división de hospitalidad de FIFCO, impulsa desde Guanacaste el programa Simbiosis, una iniciativa de educación ambiental que busca acercar a niños y niñas de comunidades vecinas a la conservación de la naturaleza, promoviendo desde edades tempranas la conciencia sobre la protección de los ecosistemas y la biodiversidad.

El programa nació en 2017, tras identificar la necesidad de crear espacios educativos que permitieran a la niñez conectarse directamente con su entorno natural y comprender, de manera práctica, la importancia de conservar los recursos que sostienen la vida en la región. Simbiosis se diseñó como una experiencia complementaria a la educación formal, orientada a fomentar una relación más cercana y responsable con el ambiente.

Actualmente, el programa trabaja con escuelas de comunidades aledañas a Reserva Conchal, entre ellas Brasilito, Matapalo, Huacas y Portegolpe. Durante el 2025, Simbiosis contó con la participación de ocho centros educativos, beneficiando a 590 estudiantes. En los últimos años, participan en promedio entre 500 y 600 niños, con un acumulado de 3.556 estudiantes desde su creación.

A diferencia de los programas tradicionales de educación ambiental en aula, Simbiosis se basa en un enfoque vivencial, donde los estudiantes aprenden fuera del salón de clases y en contacto directo con la naturaleza dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal. Esta metodología permite que las y los estudiantes no solo adquieran conocimientos teóricos, sino que desarrollen una comprensión emocional y práctica de los ecosistemas que les rodean, fortaleciendo así un aprendizaje más significativo y duradero.

“El programa Simbiosis nace de la convicción de que la educación ambiental es fundamental para la conservación a largo plazo. Cuando los niños y las niñas viven la naturaleza, la entienden y la valoran, se convierten en agentes de cambio dentro de sus comunidades”, expresó Gabriela Meza, gerente de Sostenibilidad de Reserva Conchal.

A lo largo de los años, el programa ha abordado temas clave como biodiversidad, conservación de ecosistemas y prácticas sostenibles, contribuyendo a fortalecer el vínculo entre la empresa y las comunidades vecinas. Para Reserva Conchal, esta iniciativa ha sido un aprendizaje continuo, al demostrar que la educación ambiental no solo impacta a quienes participan directamente, sino que también refuerza la sostenibilidad como un eje transversal de la operación y de la gestión responsable del territorio.

“La experiencia de Simbiosis nos ha permitido confirmar que la educación ambiental es una herramienta poderosa para generar conciencia y construir relaciones de largo plazo con las comunidades. Este programa ha enriquecido nuestra visión de sostenibilidad y nos ha impulsado a integrar prácticas cada vez más responsables en nuestra gestión diaria”, añadió Meza.

De cara al futuro, Reserva Conchal proyecta mantener y fortalecer el programa, con el interés de ampliar su alcance a más escuelas y comunidades cercanas. Asimismo, se contempla la incorporación de nuevas actividades y alianzas que permitan incrementar la cobertura y profundizar el impacto educativo de Simbiosis en la región de Guanacaste.

En una provincia como Guanacaste, altamente expuesta a los efectos del cambio climático y donde la protección de los ecosistemas es clave para el bienestar social y económico, iniciativas como Simbiosis contribuyen a formar nuevas generaciones con una mayor conciencia ambiental, capaces de comprender su entorno y asumir un rol activo en su cuidado.

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