El consumo constante de contenido digital, especialmente a través de plataformas de videos cortos, está afectando la capacidad de atención profunda y el pensamiento crítico, según advierte una experta de la Universidad Europea.
La investigadora Marta Abanades, directora del grupo de investigación en Ecologías de Aprendizaje y Competencias Digitales, señala que existe una diferencia importante entre la lectura profunda y el consumo rápido de contenido digital. Mientras leer implica procesos cognitivos complejos como la comprensión, la interpretación y la reflexión, los contenidos breves activan mecanismos de recompensa inmediata que pueden generar hábitos adictivos.
“La lectura no solo transmite información, también entrena el pensamiento crítico”, explicó la especialista, al advertir que los resúmenes o contenidos simplificados no sustituyen ese proceso mental.
EFECTOS EN LA ATENCIÓN Y EL APRENDIZAJE
De acuerdo con la experta, la hiperconectividad está reduciendo la capacidad de concentración y afectando funciones como la memoria de trabajo y el control de impulsos. Esto se traduce en mayor dificultad para sostener la atención en tareas prolongadas, menor tolerancia al aburrimiento y problemas para comprender textos complejos.
Además, el hábito de “escanear” contenidos en pantalla —saltando palabras o ideas— limita la retención de información y el desarrollo del pensamiento analítico, lo que a largo plazo impacta la capacidad de conectar ideas y evaluar información de manera crítica.
IMPACTO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES
El efecto es aún más significativo en niños y adolescentes, ya que su desarrollo cognitivo está en proceso. La especialista advierte que el uso excesivo de pantallas puede generar señales de alerta como irritabilidad, problemas de sueño, bajo rendimiento académico, pérdida de interés en actividades fuera de línea y aislamiento social.
Ante este escenario, la experta enfatiza que el problema no es la tecnología en sí, sino la forma en que se utiliza. Señala que la educación digital debe enfocarse en desarrollar la capacidad de pensar críticamente al usar dispositivos.
“Ser competente digitalmente no es solo saber usar una pantalla, sino saber reflexionar mientras se utiliza”, indicó.
Finalmente, subraya que el principal desafío actual es formar habilidades cognitivas en un entorno que constantemente compite por la atención de las personas, especialmente de las nuevas generaciones.







