Con la llegada de la época lluviosa, las fuertes precipitaciones no solo generan inundaciones en calles y carreteras, sino también serios problemas en los sistemas de drenaje y tanques sépticos de viviendas y empresas.
Especialistas advierten que cuando los drenajes se saturan por exceso de agua, basura o falta de mantenimiento, el agua no logra circular correctamente y esto puede provocar rebalses, malos olores, filtraciones y daños en estructuras. En algunos casos, las aguas residuales incluso regresan hacia baños, pilas y desagües dentro de las propiedades.
En el caso de los tanques sépticos, el problema se agrava durante las lluvias intensas. Si el terreno absorbe demasiada agua o existen filtraciones hacia el sistema, el tanque pierde capacidad de drenaje y puede colapsar temporalmente, generando derrames de aguas negras, contaminación y afectaciones sanitarias tanto en hogares como en negocios.
Empresas como restaurantes, sodas, talleres, centros educativos y comercios suelen enfrentar mayores riesgos debido al alto uso diario de agua y servicios sanitarios. Un tanque séptico saturado puede afectar operaciones, generar malos olores para clientes y provocar gastos elevados en reparaciones de emergencia.
En viviendas, los problemas más comunes incluyen:
• Rebalse de aguas residuales
• Malos olores permanentes
• Humedad y filtraciones en patios o jardines
• Inundaciones en baños o lavaderos
• Daños en tuberías y drenajes
Expertos recomiendan realizar limpiezas preventivas antes de que las lluvias sean más intensas, así como revisar canoas, alcantarillas y sistemas sépticos periódicamente para evitar emergencias.
Además, recuerdan que lanzar basura a las calles o desagües empeora la situación, ya que obstruye los sistemas pluviales y aumenta el riesgo de inundaciones en comunidades enteras.









