jueves, octubre 1, 2026

POSTERGAR EL MANTENIMIENTO DEL CARRO PUEDE ENCARECER LAS REPARACIONES

Que un vehículo encienda y circule con normalidad no significa que todos sus componentes estén en buen estado. El desgaste puede avanzar sin señales evidentes y convertir una atención sencilla en una reparación más costosa, advirtieron especialistas de Autopits.

Randall Agüero, experto técnico de la empresa, explicó que algunos conductores aplazan las revisiones por falta de tiempo o para ahorrar. Sin embargo, cuando aparecen ruidos, vibraciones o luces de advertencia, el daño podría llevar semanas o meses desarrollándose.

“Postergar el mantenimiento no es ahorrar, es trasladar el gasto al futuro”, señaló Agüero.

Los frenos son un ejemplo de cómo puede aumentar el problema. Según el especialista, cambiar las pastillas a tiempo permite atender un desgaste habitual, mientras que continuar circulando con ellas deterioradas puede afectar los discos y otros componentes, aumentar el costo de reparación y comprometer la capacidad de frenado.

También pueden surgir daños cuando se retrasa el cambio de aceite o se ignoran fugas de refrigerante. El primero puede incrementar la fricción y el desgaste del motor; las segundas pueden derivar en un sobrecalentamiento.

LA INSPECCIÓN VEHICULAR NO SUSTITUYE EL MANTENIMIENTO

Agüero advirtió que dejar las revisiones para pocos días antes de la inspección técnica vehicular puede obligar a enfrentar varias reparaciones al mismo tiempo y un desembolso mayor.

El especialista recordó que la inspección comprueba las condiciones de seguridad y emisiones en un momento específico, pero no reemplaza los servicios periódicos que requiere el vehículo.

Para prevenir averías, recomendó seguir el programa del manual del fabricante, respetar los plazos y kilometrajes para cambiar aceite y filtros, y revisar periódicamente frenos, llantas, niveles de fluidos y bandas.

También aconsejó acudir al taller cuando aparezcan luces de advertencia, manchas de líquido debajo del carro, cambios en el funcionamiento de los frenos, ruidos o un consumo de combustible mayor al habitual.

De acuerdo con Agüero, atender estas señales y planificar el mantenimiento permite detectar el desgaste a tiempo, organizar los gastos y reducir el riesgo de quedarse sin vehículo por una reparación inesperada.