jueves, octubre 29, 2026

CALOR, PRESAS Y RECORRIDOS CORTOS PUEDEN ACORTAR LA VIDA DE LA BATERÍA DEL VEHÍCULO

Revisiones preventivas y pequeños cambios en los hábitos de uso ayudan a evitar fallas y prolongar su funcionamiento.

El calor, la humedad, las presas y los recorridos de pocos minutos pueden acelerar el desgaste de la batería del vehículo, una pieza cuya condición suele pasar inadvertida hasta que aparecen dificultades para arrancar.

Según explicó Emanuel Chacón, experto técnico de Autopits, la duración de una batería depende tanto de su antigüedad como del clima, la frecuencia de uso y el estado del sistema eléctrico del automóvil.

“En Costa Rica tenemos una combinación de factores que puede exigir mucho de la batería. No se trata solo de la antigüedad, el clima, la forma de conducir y la demanda eléctrica del vehículo también influyen en cuánto puede durar”, indicó.

El calor acelera su deterioro interno, mientras que los trayectos cortos pueden impedir que el alternador reponga completamente la energía utilizada durante el arranque. A estas condiciones se suma el consumo de luces, pantallas, cámaras, sensores y otros equipos eléctricos.

La humedad también puede favorecer la corrosión en bornes y conexiones. Además, si la batería no está correctamente sujeta, las vibraciones al circular por calles irregulares pueden contribuir a su desgaste.

CINCO HÁBITOS PARA CUIDARLA

El especialista recomienda incorporar las siguientes medidas al mantenimiento del vehículo:

  1. Evitar periodos prolongados sin utilizarlo. Algunos sistemas continúan consumiendo energía aunque el automóvil esté apagado, lo que puede descargar la batería progresivamente.
  2. Procurar que no todos los recorridos sean demasiado cortos. Tras cada arranque, el alternador necesita tiempo para recuperar la energía utilizada.
  3. Apagar los accesorios eléctricos cuando el motor no esté funcionando. Dejar luces, radio, ventiladores o sistemas multimedia encendidos durante periodos prolongados puede descargarla.
  4. Mantener los bornes limpios y la batería bien sujeta. La corrosión dificulta las conexiones eléctricas y una sujeción deficiente aumenta la exposición a vibraciones.
  5. Revisar periódicamente la batería y el sistema de carga. Una evaluación permite conocer su capacidad de arranque y comprobar el funcionamiento del alternador.

NO BASTA CON QUE EL CARRO ENCIENDA

De acuerdo con Chacón, una batería puede durar aproximadamente tres años o más, pero no existe un plazo único para reemplazarla. Su condición debe valorarse según el uso y los resultados de las pruebas preventivas.

“Muchas veces se piensa que mientras el carro encienda, la batería está bien. Sin embargo, puede ir perdiendo capacidad de forma progresiva”, señaló.

Un arranque más lento de lo habitual, dificultades para encender, descargas frecuentes, necesidad recurrente de utilizar cables auxiliares, corrosión excesiva o variaciones en la intensidad de las luces son señales que justifican una revisión.

El experto recordó que también deben evaluarse el alternador, el motor de arranque, el cableado y las conexiones. Una falla en estos componentes o un consumo eléctrico anormal puede afectar incluso a una batería nueva.

“Cambiar una batería sin revisar el sistema completo puede resolver el síntoma, pero no necesariamente la causa”, advirtió.

Autopits informó que ofrece revisiones gratuitas de batería, sin cita previa, en sus 17 centros de servicio del país. Para consultas, dispone del WhatsApp 7106-1368.