jueves, octubre 22, 2026

CENTRO DE RESCATE ALERTA SOBRE AMENAZAS QUE ENFRENTAN LOS PEREZOSOS

Electrocuciones, atropellos, pérdida de hábitat y ataques de animales domésticos forman parte de las amenazas que llevan cada año a cientos de perezosos a centros de rescate en Costa Rica, según un llamado de Toucan Rescue Ranch, ubicado en San Isidro de Heredia.

Aunque su imagen está asociada con la tranquilidad y es uno de los animales más reconocidos del país, estos mamíferos enfrentan lesiones graves vinculadas con las actividades humanas. Su recuperación puede requerir atención veterinaria especializada y procesos de rehabilitación que se extienden durante meses.

En el marco del Día Internacional del Perezoso, el centro de rescate y santuario hizo un llamado a la población para apoyar la protección de estos animales y conocer las circunstancias que ponen en riesgo su supervivencia.

QUEMADURAS, FRACTURAS Y CRÍAS HUÉRFANAS

De acuerdo con la organización, entre las principales amenazas se encuentran las electrocuciones en tendidos eléctricos, los atropellos, la pérdida y fragmentación del hábitat, los ataques de perros y gatos domésticos y el tráfico ilegal de vida silvestre.

Los efectos de estas situaciones son diversos. Algunos perezosos llegan con quemaduras severas, fracturas, amputaciones o lesiones neurológicas. Otros ingresan como crías huérfanas tras perder a sus madres.

La atención de estos pacientes involucra a veterinarios, biólogos, rehabilitadores y cuidadores. El equipo trabaja durante semanas o meses para estabilizar a los animales, atender sus lesiones y acompañar su recuperación.

El objetivo es que puedan regresar a su hábitat natural cuando sus condiciones lo permitan. Sin embargo, la posibilidad de liberación debe evaluarse después del tratamiento y la rehabilitación.

UNA RECUPERACIÓN QUE EXIGE RECURSOS Y TIEMPO

Toucan Rescue Ranch informó que recibe cada año a cientos de animales silvestres que necesitan atención médica. Esta cifra corresponde al conjunto de especies que ingresan al centro.

Según la organización, sus costos operativos superan los $60.000 mensuales, recursos necesarios para sostener el trabajo de rescate, atención y recuperación de la fauna.

En el caso de un perezoso que ha sufrido una electrocución, la hospitalización suele extenderse alrededor de 15 días. El centro señala que únicamente la etapa médica puede superar los $2.000, sin incluir los meses de rehabilitación que podrían ser necesarios antes de evaluar su regreso al bosque.

La atención, por tanto, continúa después de superar la emergencia inicial. La alimentación especializada, los cuidados y el seguimiento durante la rehabilitación también forman parte del esfuerzo para brindar una segunda oportunidad a cada paciente.

UN LLAMADO A PARTICIPAR EN LA CONSERVACIÓN

Para Toucan Rescue Ranch, proteger a los perezosos requiere el compromiso de la comunidad, además del trabajo de los centros de rescate.

Entre las formas de colaborar, la organización menciona visitar el santuario, realizar donaciones, compartir información verificada y educar a otras personas sobre las amenazas que enfrenta la vida silvestre.

Según explicó, las visitas contribuyen a financiar el rescate, la atención veterinaria, la alimentación especializada, la rehabilitación y la investigación. También permiten que las personas conozcan la importancia de proteger la fauna costarricense y los efectos que las actividades humanas pueden tener sobre ella.

María Vargas, supervisora de Marketing de Toucan Rescue Ranch, destacó que la conservación necesita acciones concretas y participación de la ciudadanía. Asimismo, invitó a la población a conocer el trabajo del santuario y convertirse en aliada de sus esfuerzos.

TRABAJO DESDE HEREDIA PARA LA FAUNA COSTARRICENSE

Toucan Rescue Ranch se dedica al rescate, rehabilitación y reintroducción, cuando es posible, de animales silvestres afectados por la pérdida de hábitat, el tráfico ilegal, los conflictos con las personas y otros impactos humanos.

Su labor combina medicina veterinaria, rehabilitación, investigación científica, educación ambiental y alianzas para contribuir a la conservación de la biodiversidad.

Desde San Isidro de Heredia, la organización busca que la atención de los animales heridos vaya acompañada de educación para prevenir las amenazas que los llevan a necesitar ayuda.