FLORES CONTARÁ CON UN REFUGIO CLIMÁTICO PARA LA VIDA SILVESTRE

Mamíferos terrestres, murciélagos, insectos, reptiles, anfibios y aves encontrarán en los terrenos de FIFCO, en Heredia, un lugar seguro donde refugiarse de la degradación ambiental y los eventos meteorológicos extremos.

Con ocasión del Día Mundial del Ambiente, la empresa da el banderazo de salida a un ambicioso proyecto de transformación de más de 10 hectáreas de suelo en el cantón de Flores, donde se ubican sus oficinas centrales y las plantas de producción de cerveza y refrescos. El plan contempla la siembra estratégica de especies autóctonas de flora, las cuales proporcionarán un paso seguro, alimento y hospedaje a la fauna silvestre de la zona.

La primera etapa del proyecto inicia este mes de junio y consiste en la elaboración de un inventario de la biodiversidad existente en las áreas verdes de la empresa. Los profesionales en biología evidenciaron la posibilidad de encontrar al menos 22 especies de mamíferos terrestres, murciélagos, reptiles, anfibios y aves; así como decenas de tipos de insectos.

Entre los ejemplares que se espera observar están mapaches, zarigüeyas, pizotes, ranas de ojos dorados, serpientes terciopelo, colibríes, pájaros carpinteros, periquitos, abejas, escarabajos, mariposas y libélulas. El inventario permitirá diseñar un plan de reforestación orientado a convertir el espacio en un refugio climático para la biodiversidad.

Karine Steinvorth, jefa de Valor Ambiental Positivo de FIFCO, explicó que con esta iniciativa se busca convertir los terrenos de la empresa en una zona de amortiguamiento de los efectos del cambio climático, el cual ocasiona exceso de calor, escasez de agua y dificultad para acceder a hábitats adecuados, tanto para los animales como para los seres humanos. A la vez, recalcó el potencial que tienen las áreas verdes dentro de propiedades privadas, tanto en la industria como en los jardines de los hogares, ya que, sin importar su tamaño, pueden servir de lugar de descanso, alimento y traslado seguro de especies a través de las zonas urbanas.

Maria Pía Robles, directora de Relaciones Corporativas de FIFCO, explicó que esta iniciativa se enmarca en la estrategia corporativa de sostenibilidad, específicamente en lo relativo a la adaptación al cambio climático.

«El cambio climático afecta el equilibrio de los ecosistemas, representando una amenaza real para la biodiversidad. Los bosques y las tramas verdes urbanas, con toda su diversidad biológica, actúan como sumideros naturales de carbono, ofreciendo soluciones basadas en la naturaleza para contrarrestar el cambio climático. La protección, gestión y restauración de los bosques constituye aproximadamente dos tercios del potencial total de mitigación de todas las alternativas naturales”, dijo Robles.

Esta iniciativa de FIFCO desempeña un papel de enlace entre las áreas verdes y los parches de bosque natural presentes a través del Corredor Biológico Interurbano (CBI) Cubujuquí, iniciativa a la cual la compañía apoya.  El CBI Cubujuquí tiene el objetivo de aportar a la restauración de los ecosistemas de la zona y facilitar el tránsito seguro de la fauna a través de la región.

De forma complementaria, FIFCO implementará programas educativos dirigidos tanto a su personal como al público externo, con el objetivo de brindarles herramientas que les permitan contribuir a la protección de la biodiversidad.

 

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