Hace más de 30 años, un gesto solidario en Santo Domingo de Heredia se convirtió en un refugio para decenas de personas adultas mayores. Lo que comenzó como una iniciativa de una mujer de buen corazón, hoy es la Fundación Hogar María, un espacio que brinda atención permanente a 45 residentes.
La historia del hogar se remonta a la labor de María Madrigal Sánchez, quien empezó a recibir en su propia vivienda a adultos mayores que se encontraban en condiciones de abandono o vulnerabilidad. Con el paso del tiempo, vecinos de la comunidad comenzaron a colaborar con alimentos, apoyo y cuidado, formando una red solidaria que permitió que el proyecto creciera.
La casa de adobe donde inició la iniciativa pronto se volvió pequeña para atender las necesidades de este importante grupo de la población.
Ante esta situación, los fundadores gestionaron apoyo de instituciones como la Junta de Protección Social, el IMAS y el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM), lo que permitió adquirir el terreno actual y construir las instalaciones donde hoy funciona el hogar.
El edificio fue inaugurado en el año 2002 y desde entonces la Fundación Hogar María se ha convertido en un lugar de atención permanente para adultos mayores de Santo Domingo y de otras zonas del país.
Atención integral las 24 horas

Actualmente el hogar alberga 45 adultos mayores, de los cuales 18 son vecinos de Santo Domingo y el resto proviene de distintas regiones, muchos de ellos en condición de abandono o vulnerabilidad.
El centro funciona con convenios con el CONAPAM, que asigna algunos residentes y aporta recursos para su cuidado. Sin embargo, la atención diaria requiere una logística compleja.
Cada residente recibe alimentación completa —desayuno, merienda, almuerzo, café y cena— además de asistencia permanente para su higiene personal, cambio de ropa, limpieza de habitaciones y acompañamiento en sus necesidades diarias.
Para atender a los residentes, el hogar cuenta con 35 colaboradores, entre personal de enfermería, atención directa, administración y apoyo.
El alto costo del cuidado
El cuidado integral de un adulto mayor representa un gasto significativo. Según la administración del hogar, el costo mensual por residente ronda los ₡800.000, monto que cubre alimentación, medicamentos, atención y mantenimiento del centro.
Parte de los recursos proviene de aportes institucionales, especialmente de la Junta de Protección Social, cuyo financiamiento representa aproximadamente entre un 30% y un 35% del presupuesto anual del hogar. Este apoyo resulta fundamental para garantizar el funcionamiento de la institución.
No obstante, el hogar también solicita colaboraciones voluntarias de familiares cuando los residentes cuentan con posibilidades económicas.
La otra cara de la vejez: la soledad

Uno de los aspectos más difíciles que enfrenta la institución es la situación de abandono que viven algunos adultos mayores.
De los residentes actuales, alrededor de 16 a 18 personas no reciben visitas de familiares, mientras que otros son visitados esporádicamente, incluso una vez al mes.
También existen casos de adultos mayores que fueron llevados a centros médicos y posteriormente quedaron sin familiares que se hicieran responsables de su cuidado.
A pesar de estas realidades, la Fundación Hogar María mantiene su misión de ofrecer un espacio digno y humano para quienes más lo necesitan.
Un hogar que nació de la comunidad
Más allá de la atención médica y el cuidado diario, el hogar busca ofrecer un ambiente cálido y respetuoso para sus residentes.
Quienes aún mantienen contacto con sus familias pueden salir durante el día para compartir con ellos y regresar al centro en la tarde. Para quienes no cuentan con ese apoyo, el hogar se convierte en su familia y en el lugar donde encuentran compañía y cuidado.
Las personas que deseen obtener información, colaborar o conocer más sobre la labor de la Fundación Hogar María pueden comunicarse al teléfono 2244-7120, donde se brinda atención a través de la administración del hogar.












