El Instituto Costarricense de Electricidad, ICE, adjudicó el contrato para el diseño, suministro, supervisión, pruebas y puesta en marcha del equipamiento electromecánico de generación del Proyecto Geotérmico Borinquen I.
La adjudicación se realizó el pasado jueves 4 de junio de 2026 y representa una inversión cercana a los $100 millones. Esta etapa es fundamental para el avance de la futura planta, ubicada en Liberia, Guanacaste.
Borinquen I tendrá una capacidad de generación de 55 megavatios y se convertirá en la octava planta geotérmica de Costa Rica. Actualmente, el proyecto registra un avance superior al 55% y genera empleo para más de 500 personas. Su conclusión está proyectada para inicios del año 2030.
El equipamiento electromecánico de una planta geotérmica incluye la unidad generadora, que es movida por el vapor volcánico, así como los sistemas y equipos asociados y la torre de enfriamiento.
Según el ICE, la firma del contrato está prevista para el segundo semestre de 2026, mientras que el inicio de las obras de la casa de máquinas se proyecta para julio de 2027.
“Borinquen sufrió postergaciones en las administraciones pasadas, particularmente cuando se desplazó su entrada en operación en 2018. El Gobierno 2022-2026 revivió el proyecto, que es esencial para atender la demanda eléctrica del país y sus necesidades energéticas futuras”, expresó Marco Acuña, presidente de Grupo ICE.
Costa Rica mantiene una posición destacada a nivel continental en el uso de la geotermia para producir electricidad, solamente superada por México y Estados Unidos. El país suma más de 50 años de estudio del recurso geotérmico.
La primera planta geotérmica nacional, Miravalles I, entró en operación en 1994, marcando el inicio de una trayectoria que ha consolidado a Costa Rica como referente regional en el aprovechamiento de energía limpia proveniente del calor de la tierra.







