La Policía Penitenciaria impidió el ingreso de 1.041,65 gramos de aparente cocaína al centro penitenciario 26 de Julio, en Puntarenas, dentro de una bolsa cuyo contenido tenía apariencia de jabón en polvo.
El decomiso ocurrió cuando un hombre de apellido Barrantes se presentó al centro penal para entregar una encomienda.
Durante la revisión, los oficiales inspeccionaron una bolsa plástica transparente con el apoyo del agente canino Mirko, que alertó sobre la posible presencia de sustancias ilícitas.
Tras la señal del perro, los agentes realizaron una prueba de campo al contenido de la bolsa, cuyo resultado fue positivo por cocaína. El peso total reportado fue de 1.041,65 gramos, poco más de un kilogramo.
La intervención permitió detener el ingreso de la sustancia durante los controles de seguridad del centro penitenciario.
La Policía Penitenciaria destacó el trabajo de su Unidad Canina y de los oficiales encargados de revisar las encomiendas para detectar sustancias ilícitas antes de que ingresen a los establecimientos penales.














