
Con valentía, perseverancia y una profunda vocación social, doña Lilliam Guzmán se atrevió a dejar la estabilidad de un empleo para perseguir el sueño de construir un proyecto educativo propio. Hoy 24 años después, MG Capacitación Profesional representa el esfuerzo de una mujer empresaria que no se rindió ante las dificultades y que encontró en la educación una herramienta para transformar vidas, abrir oportunidades laborales y ayudar a cientos de personas a acercarse a sus propios sueños.
Cuándo mira hacia atrás, ¿cómo recuerda a aquella mujer que dejó un trabajo estable para construir un sueño?
Cuando pienso en esa mujer que dejó un trabajo estable, la recuerdo con nostalgia y cariño. Ella tenía muchos sueños por cumplir y deseos de transformar su entorno desde su metro cuadrado.
Trabajaba como docente para el Ministerio de Educación Pública y sentía que, si no arriesgaba para perseguir lo que pensaba que quería —y sí era lo que quería—, no podría verme al espejo con la confianza del deber cumplido.
El día que tomé la decisión pensé en mi vocación y en cómo, desde la educación, podía solventar una necesidad que veía en la gente: ser el puente entre las personas y sus sueños.
No fue fácil, pero sabía que la educación puede transformar vidas. Yo soy producto de la educación. Siempre lo he dicho con humildad: “Yo era candidata a cualquier cosa”; póngale el nombre que quiera. Mi entorno social y económico no era el más favorable, pero mis deseos de superarme me mantuvieron firme.
¿Qué mantiene viva su vocación de ayudar a las personas a prepararse para alcanzar mejores oportunidades laborales?
Lo que mantiene viva mi vocación después de tantos años es ver a un estudiante graduarse, recibir sus mensajes de gratitud y escuchar sus llamadas contándome cómo lo que aprendieron con nosotros les ha ayudado en sus vidas.
Cada vez que esto pasa, recuerdo por qué empecé y por qué seguimos. Para mí, formar a una persona significa ofrecerle oportunidades de crecimiento, cambio y transformación, tanto para ella como para su familia y su entorno.
¿Hay alguna historia de un estudiante que le haya confirmado que todos los sacrificios realizados valieron la pena?
Hay una persona estudiante que nunca olvido. Llegó a MG en un momento de falta de oportunidades, pero con un sueño guardado en su corazón y con hijos que sacar adelante.
Desde que la vi por primera vez, durante un encuentro empresarial que me correspondió presidir, se acercó y me dijo que quería estudiar y que deseaba hacerlo con nosotros. En ese momento supe que tenía lo necesario para alcanzar el éxito: perseverancia, deseo de cambio y motivos suficientes para luchar: sus hijos.
Con el tiempo logró establecer su propio negocio y, con ello, transformar su vida. Esta historia, y muchas otras que mantengo protegidas con amor, respeto y honra en mi corazón, me confirman que mi trabajo, sacrificio y esfuerzo valen la pena.
¿Cuál considera que ha sido el momento más difícil de su trayectoria empresarial y qué aprendió de esa experiencia?
El momento más difícil de mi trayectoria fue una crisis financiera que atravesamos a nivel familiar. Recuerdo que, en ese momento, mi corazón se sobresaltó pensando en el futuro de nuestra institución.
Fueron momentos angustiantes. Perdimos el local donde estábamos y me fui para mi casa con todos “los chunches” guardados en cajas y el corazón hecho un puñito. Como pudimos, logramos que nos alquilaran temporalmente unas aulas en un colegio de la zona.
Lloré durante tres días, no comí y mi corazón seguía en pedacitos. Al cuarto día, de manera literal, me levanté, me arreglé y les dije a mi asistente y a la miscelánea de ese entonces, quienes ahora trabajaban desde mi casa: “Voy a ir a buscar un local. Se acabó el llanto”.
Y así lo hice. Han pasado más de 15 años desde aquel momento.
Lo que aprendí de esa experiencia fue que, por más que el cielo se ponga oscuro, siempre existe una luz de esperanza que alguien debe mantener encendida. Y esa persona somos nosotros mismos, quienes “engendramos y parimos sueños”.
¿Cómo ha evolucionado MG Capacitación Profesional desde sus primeros años y qué logro le produce mayor orgullo?
MG Capacitación Profesional ha cambiado mucho desde sus primeros años. Empezamos con una sola estudiante matriculada en el único programa que habilitamos, peluquería, en unas instalaciones pequeñas y con una sola docente.
Hoy contamos con campus en San Ramón y Heredia, modalidad virtual, además de alianzas y colaboraciones con instituciones como el Instituto Nacional de Aprendizaje, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y diferentes gobiernos locales.
El logro que más orgullo me produce es la cantidad de personas graduadas que hemos logrado impactar desde nuestro metro cuadrado.

¿Qué significa para usted dirigir una empresa con sensibilidad social?
Dirigir una empresa con sensibilidad social significa, para mí, que ninguna decisión se toma pensando únicamente en los números, sino también en la persona que está detrás. Somos una institución con rostro humano.
Procuro que la formación transmita valores porque creo que una persona capacitada también necesita ética, respeto y compromiso para conseguir y sostener un empleo.
Como mujer empresaria, ¿qué obstáculos ha tenido que superar y de dónde ha obtenido la fortaleza para continuar?
Como mujer empresaria he tenido que superar prejuicios y dudas de otras personas sobre mi capacidad para liderar.
La fortaleza para continuar la he encontrado en mi fe en Dios, en mi familia y en mi propósito de ayudar a los demás, sin dejar de lado mi terquedad también.
¿Qué significado tiene que MG Capacitación haya sido reconocida por sus buenas prácticas laborales, igualdad, inclusión y compromiso humano?
Que MG haya sido reconocida por sus buenas prácticas laborales, igualdad, inclusión y compromiso humano significa la validación de un trabajo silencioso, realizado detrás de bambalinas, sin tanto público que aplauda o que quiera inflar mi ego.
También representa la responsabilidad de mantener el estándar que me tracé desde el inicio y que procuro conservar.
Para nosotros no es un discurso, sino una práctica diaria que se refleja en la contratación, en el trato al personal y en las condiciones laborales.
¿Cuál es el próximo sueño que desea cumplir para MG Capacitación Profesional y su presencia en Heredia?
El próximo sueño que quiero cumplir para MG es evolucionar hacia un modelo parauniversitario, abrir nuevos programas y llegar a otras regiones del país.
Para Heredia, en particular, mi visión es de crecimiento, con nuevos programas y una mayor cobertura. Deseo que Heredia nos permita ser el puente entre cada una de las personas y sus sueños, abriéndoles la puerta hacia el éxito laboral.
¿Qué mensaje les daría a las mujeres y jóvenes que tienen un sueño, pero sienten miedo de dar el primer paso?
Les digo que pongan el pie en el agua. El miedo no desaparece: se utiliza como impulso para seguir adelante.
Si yo pude dejar la seguridad de un empleo fijo para apostar por un proyecto propio, sin saber si iba a funcionar, y sostenerlo durante más de 24 años como mujer al frente de una empresa, en un sector donde no es fácil abrirse espacio, fue porque atravesé momentos difíciles y logré salir adelante con paciencia y trabajo constante.
Hoy, aquella idea es una institución que cambia la vida personal y laboral de cientos de personas. Si yo pude, cualquier persona con un sueño y con miedo de dar el primer paso también puede.
La historia de doña Lily demuestra que los sueños se construyen aprendiendo a avanzar aún con miedo. Su perseverancia, sensibilidad social y confianza en el poder transformador de la educación han convertido a MG Capacitación Profesional en un puente hacia nuevas oportunidades. Su mensaje invita especialmente a las mujeres y a las nuevas generaciones a confiar en sus capacidades, mantener encendida la esperanza y atreverse a poner el primer pie en el agua.
















