Diversas comunidades de la provincia de Heredia se unieron en una serie de actividades que reflejan el poder de la acción colectiva, la solidaridad y el compromiso social, logrando impactar positivamente a miles de personas a través de iniciativas ambientales, sociales y comunitarias.
Las actividades se concentraron en cantones como Heredia centro, San Pablo, Santo Domingo, Sarapiqui y San Rafael, donde organizaciones sociales, empresas privadas y ciudadanía articularon esfuerzos para ejecutar intervenciones concretas en espacios públicos y comunidades vulnerables.
En distintos puntos de la provincia, cientos de voluntarios salieron a las calles, ríos y comunidades para construir un cambio tangible.
- Ambiente que se recupera:
Campañas de limpieza en Guararí, San José de la Montaña y el río Pirro devolvieron vida a espacios naturales, promoviendo una cultura de corresponsabilidad ambiental y cuidado colectivo.
- Innovación con propósito en Sarapiquí:
Jóvenes y actores locales elaboraron esferas con microorganismos eficientes (EM), una técnica que contribuye a la limpieza de ríos, simbolizando el compromiso de nuevas generaciones con el ambiente.
- Vida que se comparte:
La Universidad Nacional fue escenario de una feria ambiental y campaña de donación de sangre, donde el bienestar integral, la salud y la solidaridad se unieron en un mismo espacio.
- Cultura que conecta:
El Festival de las Buenas Acciones en Paseo de las Flores reunió arte, organizaciones sociales y ciudadanía en un espacio que celebró el compromiso social desde la creatividad y la participación.
- Humanidad que abraza:
En Sarapiquí, la visita a un asilo de adultos mayores recordó que las acciones más simples —una conversación, una sonrisa, una visita— también transforman vidas.
- Futuro que se siembra:
La reforestación en la cuenca del río Virilla, acompañada de espacios de convivencia tipo picnic, promovió la importancia de los corredores biológicos y el cuidado de los ecosistemas para las futuras generaciones.
Compromiso del sector empresarial herediano
El sector empresarial participó activamente mediante programas de voluntariado corporativo. Al menos 15 empresas se sumaron a la jornada, movilizando a más de 400 personas colaboradoras en actividades logísticas, ambientales y sociales.
De acuerdo con Margie Villagra, vocera nacional del DBA, la coordinación interinstitucional fue clave para lograr una ejecución eficiente de los proyectos, gracias a lo cual se pudo atender necesidades específicas previamente identificadas en cada comunidad.
Costa Rica alcanzó un impacto histórico en el Día de las Buenas Acciones 2026, con 122 proyectos sociales, más de 2.400 voluntarios y 33.000 personas beneficiadas, consolidándose como un referente de acción colectiva dentro de un movimiento presente en más de 120 países.











