viernes, agosto 14, 2026

PROMESAS Y COMPROMISO COMUNAL DAN VIDA AL TEMPLO DE FÁTIMA

Templo de Fátima en Heredia.

Cuando las historias personales y familiares se entrecruzan con la vida de las comunidades se encuentran acciones movidas por obras que enaltecen el corazón y el espíritu humano, y la celebración 70/30 de la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima es un ejemplo de ello.

El 15 de agosto de 1956 las calles de Heredia se llenaron de algarabía en la procesión que se hizo con la imagen de la Virgen de Fátima, desde el Hogar de la familia Gámez Lobo hasta la recién construida ermita en San Felipe, hoy conocido como Barrio Fátima.

La imagen fue recibida con emoción y participación comunal, pues la población daba gracias a las iniciativas de algunas familias de construir un nuevo templo de oración y práctica religiosa y lo habían hecho, mediante cumplimiento de promesas, rifas, comidas y el esfuerzo humano traer en carretas arena y piedras desde el río Virilla.

Una promesa que contribuyó a la obra

El 15 de junio del 52 sucedió uno de los primeros accidentes aéreos del país, a los familiares, el primer telegrama que les llegó fue comunicando que el avión se había estrellado y no se sabía si había sobrevivientes.

Ahí comienza mi historia de vida, mi madre Berenice Delgado tenía 7 meses de casada con Adalberto Carrillo, y él era pasajero de la aeronave; pues viajaba al sur del país por razones de trabajo.

Recuerdo que la mujer que me dio la vida siempre fue ejemplo de fervorosa devoción a los preceptos católicos. Me contaba que, cuando recibió el telegrama, corrió desde el barrio la India hasta la casa de mis abuelos -en el centro de la ciudad- agitando el telegrama de Lacsa y escuchando por el camino bendiciones y ánimo de los vecinos, que oían las noticias de Radio Reloj, donde se documentaba el accidente.

Me llamo María de los Ángeles, 5 años antes de nacer, mi madre prometió a la Virgen que le pondría ese nombre a su primera hija si mi padre sobrevivía, y además ofreció, que -con su salario de maestra de 235 colones- pagaría a don Guillermo Herrera Vílchez del Barrio San Felipe, un terreno de 1200 varas -a razón de 8 colones cada vara cuadrada-, para contribuir con el sueño de que la Virgen de Fátima tuviera un hogar herediano.

En ese tiempo no alcanzó a pagar la totalidad del lote y ya la primera junta asumía funciones; años después, Berenice pudo saldar su deuda cuando aportó los recursos para pintar el templo, siendo Rector de la Iglesia su excompañero de trabajo en la Universidad Nacional, el Pbro. Fernando Royo Linares.

Hace 70 los pobladores de San Felipe lograron construir la primera ermita, con esfuerzo y trabajo en carretas con bueyes transportaban el material desde el Río Virilla.
Hace 70 los pobladores de San Felipe lograron construir la primera ermita, con esfuerzo y trabajo en carretas con bueyes transportaban el material desde el Río Virilla.

Compromisos pastorales engrandecen la comunidad

El trabajo de los sacerdotes ha crecido en estos 70 años, los párrocos encargados de la Parroquia Inmaculada desde 1952 hasta 1996; los sacerdotes designados como rectores y los párrocos elegidos, han dirigido la obra pastoral de la comunidad de Fátima, que hoy está compuesta por 19 cuadras y 5 sectores denominados: Fátima, San Felipe, Jacinta, Francisco y Lucía, estos tres últimos en honor a los pastorcitos.

Pablo Durand, jefe de Archivo Histórico Arquidiocesano reporta los siguientes datos oficiales registrados en sus actas: “el 15 de octubre de 1969 se restablece la junta edificadora según la propuesta del cura y vicario de Heredia, Pbro. Miguel Ángel Benavides (Acuerdos, 14-148-51).

El 25 enero 1971 el Sr. Arzobispo  Mons. Dr. Carlos H. Rodríguez Quirós, da el decreto de erección de la Rectoría Nuestra Señora de Fátima , Heredia. (Libro de Acuerdos  Nº 15 folio 52 asiento 40).

El 9 diciembre 1996 el Sr. Arzobispo Mons. Román Arrieta Villalobos, da el decreto de erección de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, Heredia señalando como fecha de inauguración el 11 diciembre 1996. (Libro de Acuerdos  Nº 19 folio 166 asiento 108).

Y también reseñó lo siguiente registrado en el archivo arquidiocesano:

NOMBRE SACERDOTEPUESTOFECHA
Pbro. Mario Zúñiga GarroRector30 enero 1971
Pbro. Humberto Sancho Barrantes Interino, por asistencia del Pbro. Mario Zúñiga al Encuentro Latinoamericano de Catequesis en Quito, EcuadorRector interino2 junio 1973
Pbro. Fernando Royo LinaresRector22 noviembre 1977
Pbro. Higinio Alas Interino, por viaje del Pbro. Fernando Royo Linares a Estados Unidos para someterse a intervención quirúrgica.Rector Interino22 enero 1980
Pbro. Higinio Alas Nombrado por fallecimiento del Pbro. Fernando Royo LinaresRector7 julio 1981
Pbro.  José Ángel Durán GuzmánRector1 febrero 1987
Pbro. Juan Rafael Chacón MoraRector20 enero 1992
Pbro. Juan Rafael Chacón MoraCura Párroco11 diciembre 1996
Pbro. Jorge Zamora MurilloCura párroco8 septiembre 2003
Pbro. Edwin Villavicencio CotoCura párroco1 noviembre 2016
Pbro. Francisco Javier Esquivel MarínCura párroco1 noviembre de 2021

Una historia mayor

Además de ellos, en la comunidad se registra que desde 1956 se contó con el apoyo de los Misioneros Claretianos en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, pues ellos cumplieron su misión de orientar y atender las necesidades más urgentes de la Iglesia, con una atención particular hacia zonas periféricas y a los más necesitados.

Así, la administración claretiana fue un agente transformador en la vida del barrio San Felipe y dos años después, en 1958, el Colegio Claretiano de Costa Rica fue fundado en Mercedes Norte, Heredia.

Los sacerdotes que principalmente asumieron esta responsabilidad fueron el Padre Fierro, el Padre Lomba, el Padre Fernández y el Padre Charles. Hoy día el Padre Paxéres, -quien fuera director del colegio durante muchos años- todos los 24 de cada mes, confiesa y da misa siguiendo el servicio a la obra de sus hermanos claretianos.

Los Párrocos de la Inmaculada Pbro. Alberto Mata, Pbro. Delio Arguedas, Pbro. Miguel Benavides y Pbro. Jorge Calvo coordinaron acciones con los Rectores que se encargaron del templo.

La comunidad recuerda a quienes pasaron como Rectores: Pbro. Evelio Fallas Valverde, Pbro. Efraín Moreira Sánchez, Pbro. Fernando Royo Linares, Pbro. Higinio Alas Gómez, Pbro. Mario Zúñiga Garro, Pbro. Mario Jiménez Murillo, Pbro. José Angel Duran Guzmán, Pbro. Juan Rafael Chacón Mora.

En 1996 el Arzobispo de San José Monseñor Román Arrieta Villalobos otorgó la denominación de Parroquia al Templo de Fátima y especial mención debe hacerse del Padre Juan Rafael Chacón quien asumió el reto de reformar las instalaciones, hacer construcciones nuevas y preparar todos los requerimientos para procurar el ascenso de Rectoría a Parroquia.

Es así como desde 1996 hasta la fecha son cuatros los Párrocos que han estado a cargo de Iglesia de Fátima: además de Chacón, el Pbro. Jorge Zamora, el Pbro. Edwin Villavicencio y el Pbro. Francisco Esquivel.

Trabajo comunitario que engrandece la obra pastoral

La identificación de las familias originarias de San Felipe y el voluntariado familiar permite tener un espacio cercano para encontrar a Dios, profesar la fe y recordar la memoria de los antepasados.

David Gerardo Jara Bolaños, pertenece a la familia Jara Quesada; teólogo, profesor de educación religiosa y quinta generación en Fátima, y se ha encargado de recopilar y coordinar un grupo de trabajo que documenta la historia de la comunidad. 

Su tatarabuelo Manuel Bolaños Moscoso fue uno de los fundadores del barrio San Felipe en 1861, con grabadora en mano y casa por casa comenzó a investigar la historia de su familia.

En su búsqueda encontró un estudio previo, de 1930, realizado por Orozco Vargas, que había vivido en una casa de adobe esquinera y observó que San Felipe estaba conformado por solares con hogares esquineros, cuyas casas era de bahareque y adobe y que en los alrededores solo vivan 10 familias.

Cuenta David Jara que entre ellos estaban “Melchor Arroyo, Catalina Ramos, Loaiza Campos, los Garita Miranda, los Vílchez, los Orozco y la mayoría de las familias vivía por calle Zapote, y para sus actividades religiosas iban a la Parroquia Inmaculada.

Sin embargo, en invierno, bajo la lluvia, se les dificultaba el camino, pues iban por zanjones y aun se hacía más complicado cuando tenían que hacer el traslado para un funeral. Fue por ello que a inicios de la década de los 50 las mujeres de la comunidad -entre ellas Virgita Moreira, Angela Bolaños y Esther Quesada- le solicitaron al Padre Alberto Mata estampitas y una imagen pequeña para en rezar el rosario y pasarla de casa en casa”.

Y así fue, según los estudios de David Jara, como los pobladores se comenzaron a organizar e hicieron una junta edificadora para la construcción de una iglesia y en 1954 se puso la primera piedra. Su trabajo de investigación ha determinado que solo se contrató un albañil de apellido Coto, el resto del equipo humano fue voluntario y participó toda la comunidad y los comercios de la época. “Las mujeres hicieron comidas, los niños jugaron y al igual que en otras zonas de Costa Rica, la unión del barrio contribuyó para buscar fondos para levantar el templo”.

Comité de Rescate Histórico de Barrio Fátima: German Vargas Cordero, Rigoberto Víquez Portuguez, Ricardo Soto Jara, David Jara Bolaños, Mario Rojas Vílchez, de las familias fundadoras, Esperanza Zúñiga Chaves y su esposo Freddy Calo Mora, participantes activos en las actividades parroquiales y cuyas familias se establecieron y han contribuido al desarrollo de la comunidad.

Comité de rescate histórico del barrio Fátima

Al trabajo de David se han sumado varios profesionales en distintas áreas, pues desde el 2017 -en celebración al Centenario de la Virgen de Fátima- Jara asumió la tarea de compartir los hallazgos de su investigación en exposiciones temporales y la edición de un primer libro de la historia fatimeña.

Hoy día, ya hay un Comité de trabajo al que se han integrado: German Vargas Cordero, productor de documentales y entrevistas, Rigoberto Víquez Portuguéz, biólogo marino, historiador Mario Rojas Vílchez, de las familias fundadores, profesor y abogado Esperanza Zúñiga y su esposo Freddy, participantes activos en las actividades parroquiales y cuyas familias se establecieron y han contribuido al desarrollo de la comunidad. “Ellos conocen la historia de la comunidad, han apoyado a sus vecinos, dan aporte voluntario en las tareas de la asociación comunal y en la escuela comunal y en el deportivo Fátima” señala Jara.

Los planes futuros de esta comisión están llenos de proyectos y sueños: al levantar la historia de una comunidad se desarrolla una metodología de trabajo para que los pueblos recuperen su memoria y las personas nuevas tengan una herencia histórica. 

Para la celebración de los 70 años del establecimiento del templo de Fátima y los 30 años de la declaración de Parroquia se está organizando una exposición fotográfica, historias de familias, genealogías, fotos de negocios, de personajes, casas, iglesia, escuela y junta de desarrollo social entre otras. 

También habrá una exposición de reliquias donadas por las familias, herramientas que hicieron la construcción de la iglesia, implementos como comales, cocina de leña arte religioso y será un reconocimiento a quienes han contribuido al desarrollo del local.

Sumado a estas exposiciones la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Heredia festeja con celebraciones religiosas y el próximo 16 de agosto, a las 12 medio día, recordará que 70 años atrás una comunidad se reunió para recibir la imagen de su Patrona y en esta ocasión el Arzobispo Metropolitano Monseñor José Rafael Quirós dará la bendición a los feligreses, muchos de ellos descendientes de las personas pioneras que con nobleza crearon las bases de una comunidad parroquial que hoy se enorgullece de sus raíces y de su futuro.

Hace 70 los pobladores de San Felipe lograron construir la primera ermita, con esfuerzo y trabajo en carretas con bueyes transportaban el material desde el Río Virilla.
Hace 70 los pobladores de San Felipe lograron construir la primera ermita, con esfuerzo y trabajo en carretas con bueyes transportaban el material desde el Río Virilla.