La presidenta ejecutiva del INAMU destacó el esfuerzo de los vecinos de la más reciente víctima de femicidio por salvar su vida, al tiempo que hizo un llamado a las autoridades judiciales para que se le brinde justicia a la familia de una manera pronta y cumplida.
María del Milagro Peralta Ajoy, de 43 años, fue asesinada en su casa de habitación, en Barrio El Carmen de Nicoya a eso de la medianoche del viernes, tras ser atacada con un arma blanca, presuntamente por su expareja sentimental. El caso generó consternación en la comunidad y un llamado urgente del INAMU a reforzar la lucha contra la violencia de género.

Un vecino acudió a la delegación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en Liberia para pedir ayuda, tras escuchar gritos de auxilio cerca de su vivienda. Los agentes se trasladaron de inmediato al lugar señalado, pero al llegar ya no se percibían voces. Fue el propio vecino quien ingresó a la casa y encontró a María del Milagro Peralta Ajoy con múltiples heridas de arma blanca en brazos, pecho, hombro y cuello.
Pese a la pronta llegada de la Cruz Roja la mujer falleció un una habitación de su propia casa.

María del Milagro era madre de una joven de 23 años y abuela de dos niños, quienes hoy enfrentan el dolor de su ausencia. La comunidad se mostró conmovida y expresó su pesar por lo ocurrido.
La unión de la comunidad permitió también dar con el agresor, la aparente ex pareja de la mujer, ya que uno de los vecinos informó a las autoridades sobre la posible ubicación del sospechoso.
Minutos después, oficiales de la Fuerza Pública localizaron a un hombre de apellido Sánchez, de 49 años, quien presentaba manchas de sangre en sus manos y fue detenido en una vivienda cercana al sitio del crimen. El sujeto fue remitido al Ministerio Público para definir su situación jurídica.
El OIJ indicó que en la escena donde ocurrió el crimen, también se encontraron dos indicios balísticos, que serán analizados por los peritos judiciales.
“Hoy Nicoya está de luto porque un hombre silenció la voz de una mujer. Agradecemos a la comunidad por haber alertado a las autoridades intentando salvar su vida. El homicidio no es un crimen pasional, es un crimen que merece cárcel”, manifestó Yerlin Zúñiga Céspedes, presidenta ejecutiva del INAMU.




