El anuncio del Ministerio de Educación Pública (MEP) de establecer para 2027 un calendario escolar de 200 días, pero con únicamente 180 días de presencia efectiva de estudiantes en las aulas, enciende las alertas entre los transportistas estudiantiles.
Aseguran que los 20 días restantes, destinados a la capacitación docente, la planificación y la gestión educativa, se traducirán en 20 días sin ingresos para cientos de familias y pequeños empresarios cuya actividad depende directamente de la asistencia de los estudiantes a los centros educativos.
Desde la Asociación de Transportistas de Estudiantes ATRAE SOS, advierten que el impacto va mucho más allá del transporte estudiantil. Cada día que los estudiantes no asisten a escuelas y colegios se detiene una cadena económica que sostiene a sodas escolares, pulperías, panaderías, fotocopiadoras, proveedores de alimentos y numerosos pequeños comercios ubicados alrededor de los centros educativos.
“Reconocemos la importancia de que los docentes reciban capacitación y de fortalecer la calidad educativa. Sin embargo, aunque el calendario contempla 200 días, los estudiantes asistirán a clases únicamente durante 180. Esto podría representar menos días de actividad económica para muchos sectores que dependen directamente del movimiento diario de las escuelas y colegios”, señaló Alexander Rojas, presidente de ATRAE.
En el caso del transporte estudiantil, la asociación explica que una disminución de los días efectivos de servicio se traducirá en menores ingresos, mientras las obligaciones económicas de las empresas se mantienen, entre ellas el pago de salarios, cargas sociales, préstamos para la compra de unidades, permisos, seguros y mantenimiento de los vehículos, pólizas, marchamo y DEKRA, deben pagarse durante todo el año.
La asociación de transportistas considera importante que, al analizar las implicaciones del nuevo calendario escolar, se tome en cuenta también la realidad económica de las familias y de los sectores productivos vinculados a la educación.














