Es frecuente observar escenas de riesgo en estaciones del tren, donde algunas personas caminan sobre los rieles sin prestar atención al silbato de la máquina, o permanecen en la vía realizando actividades como ventas informales o solicitando ayuda a quienes esperan el servicio.
Estas conductas representan un peligro significativo, ya que el tren no puede detenerse de la misma forma que un vehículo convencional. Debido al peso de sus vagones, incluso a baja velocidad requiere una mayor distancia para frenar, lo que incrementa el riesgo de atropellos. En la imagen, el silbato se escuchó de manera reiterada y la persona no se retiró de la línea.
Especialistas advierten que permanecer sobre la línea férrea o invadir este espacio en cualquier circunstancia puede tener consecuencias graves, ya que el tren podría golpear o arrastrar a quienes se encuentren en la vía.
Ante esta situación, se hace un llamado a la población para respetar las zonas de seguridad y mantenerse fuera de los rieles, con el fin de prevenir accidentes y proteger la vida tanto de peatones como de usuarios del servicio ferroviario.






