Las autoridades costarricenses asestaron un nuevo golpe al narcotráfico internacional tras decomisar más de 4,7 toneladas de droga en dos operativos desarrollados durante el fin de semana en aguas del Pacífico Sur.
La más reciente acción se realizó la madrugada del domingo, cuando el Servicio Nacional de Guardacostas (SNG), en coordinación con autoridades estadounidenses y cuerpos policiales nacionales, interceptó una embarcación sospechosa a 138 millas náuticas de Golfito, equivalente a unos 255 kilómetros mar adentro.
Según el informe oficial, la embarcación transportaba aproximadamente 2.530 kilogramos de droga, entre marihuana y cocaína. Tras ser llevada a puerto en Golfito, agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD), bajo dirección del Ministerio Público, contabilizaron 99 bultos que contenían 2.520 paquetes de marihuana y 10 paquetes de cocaína, cada uno con un peso cercano a un kilogramo.
En la embarcación viajaban siete personas, identificadas como cinco costarricenses, un colombiano y un nicaragüense, quienes quedaron a las órdenes de las autoridades judiciales.
La operación se originó luego de que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) alertara sobre una panga sospechosa vinculada al trasiego internacional de drogas. Con apoyo aéreo estadounidense, oficiales del Grupo de Operaciones Especiales (GOPES) del Guardacostas lograron interceptar la nave a eso de las 2:00 de la madrugada del domingo.

De acuerdo con la información preliminar, dentro de la embarcación también se localizaron varios estañones vacíos que, aparentemente, eran utilizados para el transporte de combustible.
Este decomiso se suma al efectuado el sábado en Bahía Ballena de Osa, donde el Servicio Nacional de Guardacostas y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lograron interceptar otra embarcación con aproximadamente 2.254 kilogramos de cocaína.

Con ambas acciones, el total de droga decomisada durante el fin de semana en el Pacífico Sur asciende a cerca de 4.784 kilogramos, en lo que las autoridades califican como uno de los golpes más importantes recientes contra estructuras del narcotráfico internacional que operan en aguas costarricenses.









