Minutos antes de las once de la noche del miércoles, el Ministerio de Seguridad del oficial de Fuerza Pública, Gerson Rosales Cascante, atacado a tiros ayer en Batán de Limón.
Pese a los esfuerzos de personal médico y de emergencias desde el momento del ataque, el oficial perdió la lucha por su vida, debido al impacto de bala recibido en su cabeza, un disparo artero, por detrás.
El oficial Rosales Cascante fue trasladado en condición crítica a la clínica de Batan y a eso de las 7 de la noche trasladado vía aérea a Base Dos del Aeropuerto Juan Santamaría, y de allí en medio de una importante escolta policial, llevado al Hospital Calderón Guardia.
Todos los esfuerzos resultaron insuficientes para ganarle la batalla a la muerte, que parecía haber marcado al oficial desde el momento del ataque, incluso en el audio que circuló en horas de la tarde de la frecuencia policial donde su compañero, también herido en el ataque, pide ayuda, su voz entrecortada y desesperada, dejaba ver la gravedad del estado de su compañero, quien «no respiraba». Personal médico logró sacarlo del paro cardiorrespiratorio, estabilizarlo y trasladarlo.
«Extendemos un abrazo solidario a toda su familia y seres queridos. La familia azul está de luto», indicó el comunicado del Ministerio de Seguridad Pública.











