PAÍS REGISTRA PRIMER CASO DE INFLUENZA AVIAR

El ave afectada es un piquero patiazul (Sula nebouxii), localizado en el sector de Manuel Antonio, cantón de Quepos, provincia de Puntarenas.
El ave afectada es un piquero patiazul (Sula nebouxii), localizado en el sector de Manuel Antonio, cantón de Quepos, provincia de Puntarenas.

El Servicio Nacional de Salud Animal confirmó la detección de un caso de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad en un piquero patiazul localizado en Manuel Antonio, Quepos. Las autoridades aclararon que el hallazgo no afecta la exportación de productos avícolas ni representa riesgo para el consumo de pollo, pavo, huevos u otros productos derivados.

La confirmación se da este 25 de junio, se trata de un caso de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) tipo A, subtipo H5, en un piquero patiazul (Sula nebouxii), localizado en el sector de Manuel Antonio, cantón de Quepos, provincia de Puntarenas.

De acuerdo con SENASA, el caso corresponde a un ave silvestre marina y, según los lineamientos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), no afecta el estatus sanitario del país para la exportación de productos avícolas.

La institución también reiteró que el consumo de carne de pollo, pavo, huevos y demás productos avícolas continúa siendo seguro para la población.

Tras la detección, SENASA activó los protocolos establecidos y ejecuta acciones de vigilancia epidemiológica para controlar la enfermedad. Además, mantiene coordinación con el Ministerio de Salud, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y otras instituciones competentes, con el fin de fortalecer la atención, el seguimiento y la mitigación de los riesgos asociados a este evento sanitario.

“Este caso se encuentra circunscrito a fauna silvestre y, hasta el momento, no se han detectado casos de Influenza Aviar en aves domésticas. El SENASA mantiene una vigilancia permanente y ha reforzado las acciones de monitoreo en la región para proteger la producción avícola nacional y preservar el estatus sanitario del país”, indicó Luis Matamoros, director general del SENASA.

En Costa Rica, los primeros casos de Influenza Aviar en aves silvestres fueron detectados en enero de 2023 y el último caso se había registrado en octubre de ese mismo año. Desde entonces, el país se había mantenido libre de nuevos eventos, gracias al fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la detección temprana y el trabajo conjunto entre el sector público y privado.

La Influenza Aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a aves domésticas y silvestres. En raras ocasiones puede afectar a mamíferos, incluyendo al ser humano.

Las aves enfermas pueden presentar síntomas como temblores, falta de coordinación, pérdida de apetito, parálisis, diarrea, problemas respiratorios, inflamación alrededor de la cabeza, caída en la producción de huevo y muerte súbita.

SENASA hizo un llamado a la población para mantenerse alerta y reportar cualquier hallazgo de aves silvestres enfermas o muertas, especialmente aves acuáticas como pelícanos, piqueros, patos y otras especies marinas, así como aves rapaces o carroñeras, entre ellas halcones, gavilanes y zopilotes.

Las autoridades recomiendan no acercarse, no manipular, no intentar rescatar ni trasladar animales con signos compatibles con la enfermedad, para evitar riesgos de exposición y una posible propagación del virus a otras zonas del país.

Cualquier situación sospechosa debe reportarse de inmediato a la oficina más cercana del SENASA o mediante los correos electrónicos denuncia@senasa.go.cr, angie.sanchez@sinac.go.cr y laura.brenes@sinac.go.cr.

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