ARROZ ENFRENTA PRESIÓN POR CLIMA Y COSTOS

Centroamérica consume cerca de 1,5 millones de toneladas métricas de arroz al año, uno de los alimentos más importantes en la dieta de millones de personas en la región.

Sin embargo, este consumo ocurre en un contexto marcado por conflictos geopolíticos, altos costos de producción agrícola, aumento en los precios de los fertilizantes y preocupación por los posibles efectos del fenómeno de El Niño en la producción regional.

Estos temas fueron analizados durante la Rice Market & Technology Convention, realizada en Cartagena, Colombia, considerada el principal encuentro del sector arrocero en el hemisferio occidental.

En la actividad participaron productores, industriales, comercializadores, exportadores, importadores y especialistas de toda América, quienes evaluaron el comportamiento de los mercados, las cosechas, los inventarios y las perspectivas de abastecimiento.

Según explicó Juan Carlos Sandoval, gerente general de La Maquila Lama, una de las principales preocupaciones expuestas durante el encuentro fue el impacto que El Niño podría tener en Centroamérica durante los próximos meses.

“Los análisis muestran que Centroamérica podría ser una de las regiones más afectadas por las alteraciones en los patrones de lluvia, mientras que en buena parte de Sudamérica las precipitaciones se mantendrían dentro de rangos normales o incluso por encima del promedio”, indicó Sandoval.

Datos de la Federación Centroamericana del Arroz evidencian la importancia estratégica de este alimento en la región. Panamá registra el mayor consumo per cápita, con 57,24 kilos anuales por habitante; seguido por Nicaragua, con 56,32 kilos, y Costa Rica, con 50,74 kilos.

En el caso de Costa Rica, el consumo anual alcanza las 270.594 toneladas métricas, mientras que la producción reportada es de 34.790 toneladas métricas.

A nivel regional, los países centroamericanos consumen cerca de 1,46 millones de toneladas métricas de arroz al año, pero producen poco más de 571 mil toneladas métricas.

Esto significa que Centroamérica produce menos de la mitad del arroz que consume y depende de las importaciones para completar el abastecimiento.

Para Sandoval, este panorama confirma la necesidad de monitorear de forma permanente los mercados internacionales, las condiciones climáticas y la evolución de los costos de producción.

“Lo que sucede con el clima, los fertilizantes, los combustibles o los conflictos internacionales termina impactando la producción agrícola y la disponibilidad de alimentos. Por eso es tan importante analizar tendencias y prepararse con anticipación para enfrentar los desafíos que podrían presentarse durante los próximos meses en Centroamérica”, señaló.

La Maquila Lama informó que ha tomado medidas preventivas para garantizar la disponibilidad de productos para los consumidores, entre ellas el incremento de inventarios estratégicos, la negociación de compras futuras y la diversificación de proveedores.

Estas acciones no se limitan al arroz, ya que también existen contratos para la importación de frijol desde Estados Unidos y Sudamérica.

Advierten que ya se observan dificultades para la siembra de cultivos como frijol y maíz en distintas zonas de la región, lo que podría repercutir en la disponibilidad y en los precios de los alimentos durante la segunda mitad del año.

A este panorama se suma el aumento en los costos de producción agrícola, especialmente por el encarecimiento de los fertilizantes, cuyo impacto alcanza prácticamente a todos los cultivos de consumo masivo.

Comentarios de Facebook