Un estudio presentado el 22 de setiembre en Costa Rica documenta las dificultades que enfrentan mujeres nicaragüenses exiliadas para continuar sus estudios, conseguir empleo acorde con su experiencia y acceder a servicios de salud.
La investigación, titulada “Mujeres en situación de movilidad forzada y exilio en Costa Rica: brechas de género, derechos y acceso a la educación superior”, recoge encuestas, grupos focales y revisión documental. En su presentación participaron la Red Internacional de Derechos Humanos y Educación Superior (RIDHE), Universidad Central, Educación en Emergencia, la Cámara Costarricense de Pymes y Fundación Mujer.
Entre las mujeres participantes, el 62% indicó que su trabajo actual no está relacionado con su formación o experiencia laboral previa. Otro 46% reportó haber sufrido discriminación laboral.
El acceso a la educación también se ve afectado por los costos y los trámites. Un 37% de las participantes señaló que no dispone de certificados o títulos emitidos en Nicaragua; un 41% cuenta con ellos, pero sin apostillar. Los gastos de transporte, vivienda y materiales figuran entre las barreras mencionadas para continuar estudiando.
En materia de salud, el 64% afirmó que no tiene acceso regular a los servicios. El diagnóstico advierte, además, que las dificultades migratorias y documentales pueden limitar tanto las oportunidades educativas como las laborales. Un 59% de las consultadas manifestó conocer poco sobre sus derechos migratorios.
Las participantes propusieron agilizar trámites migratorios, facilitar el reconocimiento de estudios, ampliar las becas y crear oportunidades de empleo que tomen en cuenta su experiencia. El informe también plantea mejorar el acceso a servicios de salud y fortalecer las acciones contra la discriminación.
















