Comprar un latte durante el Mes del Café podrá contribuir a que niñas de comunidades cafetaleras cuenten con espacios seguros para fortalecer su autoestima, desarrollar su autonomía y construir sus planes de vida. A través de la campaña “Latte Ayudar”, Starbucks Costa Rica destinará US$1 por cada latte vendido, durante su vigencia, al programa Semillas de Cambio de Glasswing International.
La campaña estará activa del 8 al 11 de octubre y tendrá una jornada especial el próximo 8 de octubre en las tiendas Starbucks alrededor del país, para dar a conocer el trabajo de la organización e invitar a más personas a sumarse.
“Latte Ayudar” es una iniciativa que Starbucks desarrolla en Costa Rica, Guatemala, Honduras y El Salvador, en colaboración con distintas organizaciones no gubernamentales. Cada país apoyará una causa local, con el propósito de convertir la participación de sus clientes durante el Mes del Café en un aporte a las comunidades.
En Costa Rica, la contribución permitirá apoyar un modelo que trabaja con niñas, mentoras y familias de comunidades cafetaleras. La propuesta contempla el Club de Niñas, espacios de formación de mujeres de la comunidad como mentoras y encuentros con madres, padres y cuidadores para fortalecer los entornos de protección y acompañamiento.
“Detrás de cada comunidad cafetalera hay niñas y mujeres con proyectos, capacidades y aspiraciones que merecen oportunidades para crecer. Con “Latte Ayudar” queremos invitar a nuestros clientes a conocer el trabajo de Semillas de Cambio y contribuir a que más niñas cuenten con espacios de apoyo, referentes cercanos y herramientas para construir su futuro”, expresó Mónica Bianchini, gerente país de Starbucks Costa Rica.
Semillas de Cambio comenzó en 2024 con el apoyo de The Starbucks Foundation como un programa de dos años en la región de Los Santos, en los cantones de Tarrazú, Dota y León Cortés Castro. Su trabajo ha incluido a niñas rurales, indígenas y migrantes, así como a mujeres y familias de estas comunidades.
Según los resultados reportados por Glasswing International al cierre de esos dos años, el programa alcanzó directamente a 1.276 personas, entre ellas 430 niñas de entre 9 y 18 años, y formó a 60 mentoras comunitarias. También, implementó 23 clubes de niñas y capacitó a 407 madres, padres y cuidadores.
Entre los resultados registrados, el 92% de las niñas fortaleció su capacidad para reconocer y responder a la violencia basada en género, mientras que el 80% desarrolló un plan de vida alineado con sus aspiraciones.
Los clubes ofrecen sesiones semanales con actividades lúdicas y formativas. Las mentoras, entre quienes se encuentran docentes, psicólogas y líderes comunitarias, reciben capacitación y acompañamiento de Glasswing para facilitar estos espacios. A su vez, los encuentros familiares, llamados Cafés Comunitarios, abordan comunicación, gestión emocional y prevención de la violencia.
“El acompañamiento a una niña también implica trabajar con las personas que forman parte de su vida cotidiana. Por eso, Semillas de Cambio integra a mentoras y familias: buscamos que lo aprendido en los clubes encuentre apoyo en el hogar y en la comunidad. Esta contribución permitirá seguir impulsando espacios donde las niñas puedan expresarse, reconocer sus capacidades y tomar decisiones sobre su futuro”, señaló Laura Sequeira, Directora país de Glasswing Costa Rica.
Quienes deseen colaborar podrán hacerlo mediante la compra de un latte durante la vigencia de la campaña. El 8 de octubre, además, podrán sumarse a la jornada especial para conocer más sobre Semillas de Cambio de Glasswing y el trabajo que realiza junto a las comunidades cafetaleras.














