La organización también acompañó a 629 familias mediante programas que integran educación, salud, nutrición y apoyo emocional.
Un total de 1.130 menores recibieron atención de la Asociación Roblealto Pro-Bienestar del Niño durante 2025, según los resultados de su más reciente informe anual.
El acompañamiento también alcanzó a 629 familias, como parte de un modelo que busca fortalecer el desarrollo de las personas menores de edad y las condiciones de su entorno familiar.
La atención incluye educación, nutrición, salud, apoyo sicológico y acompañamiento espiritual, mediante centros infantiles, programas para adolescentes, educación formal y residencia temporal.
“Cada niño, niña y adolescente tiene una historia distinta, y nuestro trabajo es acompañar ese proceso respetando su individualidad, brindándoles herramientas que les permitan desarrollarse y construir su futuro”, explicó Marcelle Romero, directora de Programas Infantiles de Roblealto.
EDUCACIÓN Y ATENCIÓN PERSONALIZADA
En el área educativa, 660 estudiantes recibieron apoyo y se alcanzó una tasa de promoción del 95%. Además, se brindaron más de 145 apoyos educativos personalizados para adaptar el aprendizaje a las necesidades de cada estudiante.
En salud y nutrición, la organización reportó más de 1.040 evaluaciones y la implementación de 245 menús personalizados.
El trabajo con las familias incluyó acompañamiento psicosocial en temas como salud emocional, empleabilidad y habilidades parentales, con el propósito de fortalecer las relaciones y generar mayor estabilidad en hogares que enfrentan condiciones de vulnerabilidad o pobreza.
UNA RED QUE SOSTIENE LOS PROGRAMAS
Durante 2025, más de 480 voluntarios nacionales y 165 internacionales aportaron tiempo y conocimientos a los programas de la asociación. A este esfuerzo se sumaron empresas aliadas y la contribución de Granja Roblealto, que proporcionó alimentos y recursos económicos para respaldar la atención social.
Fundada en 1932, Roblealto cuenta con un programa de residencia temporal, cuatro centros infantiles de desarrollo integral, un programa de atención al adolescente y una escuela propia acreditada por el Ministerio de Educación Pública.
Su modelo busca ofrecer espacios seguros y herramientas para que los menores desarrollen sus capacidades, junto con una red de apoyo que involucre a sus familias.














