AHORRAR DESDE LA NIÑEZ PUEDE MARCAR LA DIFERENCIA EN EL FUTURO FINANCIERO DE LAS FAMILIAS

Las vacaciones de medio año pueden ser mucho más que un periodo de descanso para los niños y las niñas. También representan una oportunidad para que las familias hablen sobre el valor del dinero, la importancia del ahorro y la necesidad de tomar decisiones financieras responsables desde edades tempranas.

En un contexto donde muchas familias enfrentan deudas, compromisos económicos y dificultades para administrar sus ingresos, enseñar educación financiera en el hogar se convierte en una herramienta clave para el bienestar presente y futuro.

Según la Encuesta de Capacidades Financieras 2023 de la Oficina del Consumidor Financiero, solo el 36% de los adultos costarricenses posee conocimientos financieros adecuados. Además, nueve de cada diez personas mantienen al menos una deuda y el 38% de sus ingresos se destina al pago de compromisos financieros.

Estos datos reflejan la urgencia de formar mejores hábitos desde la niñez, especialmente en temas como el ahorro, la planificación, el uso responsable del dinero y la diferencia entre necesidades y deseos.

A esta realidad se suma el estudio “Cultura financiera de los ticos en la era digital”, elaborado por STAMINA en 2024, el cual reveló que apenas un 19% de los costarricenses recibió educación financiera durante su crianza. Aunque el 71,3% de los encuestados indicó que una de sus principales metas es ahorrar la mayor cantidad de dinero posible, solo un 43% utiliza un presupuesto para administrar sus finanzas.

Para Coopenae-Wink, estos resultados evidencian la importancia de convertir la educación financiera en una conversación familiar, sencilla y constante.

“La educación financiera no debe verse como una materia exclusiva para adultos. Desde edades tempranas los niños pueden aprender conceptos sencillos como el ahorro, la planificación, la diferencia entre necesidades y deseos, así como la importancia de tomar decisiones conscientes. Las vacaciones ofrecen un escenario ideal para que estos aprendizajes se desarrollen de manera natural dentro del hogar”, explicó Cindy Rivera, gerente de Inclusión Financiera de Coopenae-Wink.

Los especialistas recomiendan aprovechar actividades cotidianas para enseñar a los menores el valor del ahorro. Una forma sencilla es establecer una meta visible, como ahorrar para una salida familiar, un juguete o una actividad especial. También se puede involucrar a los niños en la planificación de actividades con presupuestos definidos, explicarles por qué algunas compras son necesarias y otras pueden esperar, o utilizar juegos de mesa para aprender sobre administración del dinero.

Las compras familiares también pueden convertirse en experiencias educativas. Comparar precios, revisar prioridades y conversar sobre decisiones de consumo permite que los menores comprendan que el dinero debe administrarse con responsabilidad.

Otro aspecto fundamental es el ejemplo de los adultos. Los niños observan cómo sus padres, madres o encargados administran sus recursos, planifican gastos y priorizan objetivos. Por eso, cada acción cotidiana puede convertirse en una oportunidad para enseñar buenos hábitos financieros.

“Los hijos aprenden mucho más de lo que ven que de lo que escuchan. Cuando observan a sus padres ahorrar, planificar y tomar decisiones financieras responsables, desarrollan una relación más saludable con el dinero. Por eso insistimos en que la educación financiera debe construirse en familia y convertirse en una conversación abierta y natural dentro del hogar”, agregó Rivera.

Como parte de su compromiso con la inclusión financiera, Coopenae-Wink pone a disposición de la población recursos gratuitos mediante el sitio www.campusvirtualcoopenae.com, donde niños, jóvenes y adultos pueden acceder a cursos virtuales para aprender sobre finanzas desde cualquier lugar.

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