sábado, septiembre 12, 2026

“BNI ACELERÓ MI CRECIMIENTO Y ME AYUDÓ A CONVERTIRME EN LA EMPRESARIA QUE SOY”

Con 21 años de experiencia en turismo, Yésica de Toro convirtió un momento de incertidumbre laboral en el impulso que necesitaba para darle vida a su empresa Natura Tours.

Argentina de nacimiento, pero de corazón tico, Yésica llegó a Costa Rica cuándo su papá asumió la dirección técnica del equipo de primera división de fútbol de Cartago, y su madre, decidió que era el país para echar raíces.

Su espíritu de lucha, su tenacidad y deseos de aprender y comerse el mundo la llevaron a soñar con emprender, y cuándo fue invitada a dejar su trabajo, con más de 15 años de experiencia en el sector turismo, Yésica tuvo claro que era el momento para que su empresa Natura Tours despegara.

BNI ha sido la clave para lograr que ese sueño creciera, superando crisis como la pandemia, que la dejó sin poder recibir clientes y llevó sus números a cero, pero nunca se sintió sola, porque tuvo el acompañamiento de una organización que se convirtió en familia: BNI, donde se le abrieron oportunidades comerciales, y lo más importante, también le permitió capacitarse, desarrollar su liderazgo y encontrar apoyo durante algunos de los momentos más difíciles de su vida.

—¿Cómo nació Natura Tours?

La idea de tener algo propio siempre estuvo presente. Yo trabajaba para otras agencias de viajes y, entre 2015 y 2016, comencé poco a poco: creé la marca, preparé el logotipo y pensaba que algún día me animaría.

Mientras trabajaba, también desarrollaba algunas actividades de turismo nacional por medio de Facebook. Cuando el dueño de la empresa se enteró, no le gustó que estuviera construyendo algo por aparte y me despidió.

En ese momento sentí tristeza e incertidumbre, pero terminó siendo el trampolín que necesitaba. En junio de 2017 comencé con Natura Tours y decidí probar hasta diciembre para saber si el negocio podía pagar las cuentas.

Mientras me capacitaba en emprendimiento, conocí a otra muchacha que estaba igual que yo, me dijo que había sido invitada a un grupo de empresarios que se estaba formando en Cartago. Le daba miedo asistir sola y me pidió que la acompañara.

Fuimos a la reunión y me encantó la dinámica. Me hicieron sentir muy bien y me trataron como una profesional del turismo, aunque apenas estaba comenzando como empresaria, y me enamoré de BNI, en ese momento no tenía dinero para pagar la membresía. Mi mamá me dijo: “Hija, si vos creés que esto te va a funcionar, yo tengo un ahorro”. Ella me prestó el dinero y entré en febrero de 2018 con una enorme responsabilidad y con toda el hambre de aprender y no fallarle a mi mamá, ella ya no está conmigo, pero aquella decisión transformó mi vida.

—¿Qué encontró en BNI durante sus primeros años?

BNI fue un oasis. Yo trabajaba en una pequeña oficina que mi mamá había preparado con mucho amor, pero no salía de ahí, cuándo entré a BNI fue diferente, cada viernes me arreglaba para asistir a la reunión. Comencé a relacionarme con empresarios, a aprender y a recibir mis primeras referencias.

Yo era muy tímida para los negocios, pero tenía actitud. BNI me permitió desenvolverme y construir esa confianza en mí misma.

—¿Cuál es el momento más difícil que vivió cómo emprendedora?

En 2020, el turismo quedó prácticamente en cero por el cierre de los aeropuertos. Ese mismo año también perdí a mi mamá. Fue un momento muy doloroso y mis compañeros de BNI se convirtieron en una familia para mí y mis hermanos. Ahí comprendí que esto no era solamente negocio, sino relaciones.

Con el paso de BNI a la modalidad virtual, comencé a participar en talleres y reuniones de capítulos de otros países. Esa exposición abrió oportunidades increíbles y permitió crear alianzas con agentes de viajes y empresarios del sector turístico de diferentes partes del mundo.

En octubre de 2020 la actividad comenzó a recuperarse y, para febrero de 2021, ya estábamos recibiendo turistas nuevamente. El apoyo tangible de mis compañeros y el pensamiento positivo que BNI había sembrado en mí fueron fundamentales. En mi corazón siempre sentí que no debía cerrar la empresa.

—¿Cuánto influyó BNI en el crecimiento comercial de Natura Tours?

En 2021, 2022 y 2023, BNI fue prácticamente nuestro único canal de ventas. Cerca del 90% de la facturación estuvo vinculada con oportunidades provenientes de la organización.

Gracias a esas relaciones comenzamos a desarrollar otros canales comerciales que actualmente también son exitosos, pero BNI continúa siendo uno de los grandes pilares de la empresa.

Visitando Capítulos de manera virtual primero, construimos relaciones fuertes en España, uno de nuestros principales mercados, y con colegas de diferentes países latinoamericanos. Asistí a varias convenciones de BNI fuera del país y no me pierdo ninguna convención nacional. También he participado en ferias internacionales y he representado a Costa Rica en Madrid, Buenos Aires y Guadalajara. Mi corazón es cien por ciento tico y disfruto promocionar este país como si fuera el lugar donde nací.

—¿Habría alcanzado los mismos resultados sin BNI?

Tal vez habría llegado al mismo resultado, pero me habría tomado el doble de tiempo y el doble de presupuesto.

Yo ya tenía 15 años de experiencia profesional cuando emprendí, pero el camino habría sido mucho más desafiante. Sin BNI, posiblemente apenas estaría despegando, esta organización me llevó a crecer a un ritmo inesperado, tanto en mi profesionalismo como en mi construcción como empresaria.

—Además del negocio, ¿qué carrera ha desarrollado dentro de la organización?

En 2020 me capacité como directora consultora y en 2021 recibí mi primer capítulo para dirigir. En plena pandemia logramos pasar de 15 a 37 miembros, gracias al respaldo de los empresarios.

Después asumí como directora de área, acompañando entre cinco y seis capítulos y orientando a sus directores de crecimiento.

Durante seis años he sido directora de diferentes capítulos. Actualmente soy directora de Visión y miembro activa de Produce. También he trabajado con Poder, Fortaleza y Sinergia.

Esta labor es parte de mi espíritu de servicio y una forma de devolverle a BNI todo lo que me ha dado.

—¿BNI también la ayudó a convertirse en líder?

Totalmente. Steven Carvajal ha confiado en mí incluso más de lo que yo misma confiaba. Me ha enviado a algunos de los retos más difíciles diciéndome: “Te necesito”.

Cuando recuerdo a aquella Yésica pequeña y tímida en los negocios, y me comparo con quien soy hoy, reconozco cuánto he crecido. Todavía tengo miedos, dudas y cuestionamientos, pero siempre encuentro personas que me ayudan a reconocer mi potencial.

—¿Cuál es la clave para alcanzar resultados dentro de BNI?

Primero, creer en uno mismo. Cuando entré tenía una empresa muy pequeña y apenas dos clientes, pero yo decía que era la mejor empresa de turismo. Cuando uno se presenta de esa forma, también se obliga a trabajar a ese nivel.

La segunda clave es involucrarse. Entré con “gasolina de avión” porque no podía defraudar el esfuerzo de mi mamá. Participé en equipos de liderazgo, me capacité y trasladé cada aprendizaje a mi empresa.

También hay que prepararse. No se puede improvisar una presentación ni limitarse a juzgar si la reunión estuvo bonita o aburrida. La imagen que proyectamos como miembros es la misma que las personas relacionarán con nuestro trabajo como empresarios.

—¿Considera que BNI es una universidad para empresarios?

Sí, es una escuela que nunca termina. Muchas veces, quienes dirigen un negocio no reservan tiempo para capacitarse. En BNI, el aprendizaje está presente en las reuniones, los encuentros uno a uno, los equipos de liderazgo y las relaciones con otros empresarios.

Siempre digo que debemos exponernos al “sol de BNI” para que nuestra empresa pueda crecer. El sol está disponible para todos, pero hay que salir a buscarlo.

Limitarse únicamente al propio capítulo es ponerse un techo innecesario. La membresía ofrece posibilidades globales y, cuando comprendemos ese alcance, nuestra historia comienza a cambiar.

—¿Qué representa hoy BNI en su vida?

BNI es un estilo de vida. Hoy dirijo mi empresa, lidero un capítulo y continúo como miembro activa de otro. Nada de esto fue suerte. Hubo mucho trabajo, capacitación, participación y una decisión constante de crear relaciones. Tiré muchas redes y, gracias a Dios, llegó el momento de recoger sus frutos.

El cielo es el límite. BNI continúa sorprendiéndome con la cantidad de oportunidades que puede generar cuando hacemos la tarea y nos involucramos de verdad.