Luis Fonseca no llegó a BNI buscando una fórmula rápida. Primero observó en redes sociales las fotografías que compartía una empresaria sobre sus reuniones de los viernes. Le llamó la atención aquel encuentro constante entre dueños de negocios y decidió preguntar. Ella lo invitó a un capítulo que comenzaba a formarse en Alajuela, pero en esa primera visita la propuesta todavía no terminó de convencerlo.
Una semana después, mientras participaba junto con su esposa en una capacitación sobre SICOP en la Universidad de Costa Rica, sede de Grecia, volvió a encontrarse con BNI. Entre más de cien asistentes, don Luis recopilaba contactos para generar alianzas cuando Erick Chacón se acercó a contarle que se estaba formando un capítulo BNI en Grecia. Su esposa se lo señaló con claridad: era la segunda vez que la oportunidad aparecía y no deberían dejarla pasar. Fueron a conocer el grupo, les gustó la dinámica y decidieron ingresar.
Así comenzó hace nueve años la relación de don Luis y su empresa, Cisma Consultoría Integral en Salud, Seguridad y Ambiente, con BNI. Formó parte del lanzamiento de BNI Revolución, con más de 30 empresarios. Aunque aquel capítulo se disolvió tres años después, la experiencia ya había abierto para él una forma diferente de entender el crecimiento empresarial.
UNA METODOLOGÍA PARA CONSTRUIR CONFIANZA
Lo que finalmente hizo clic fue la metodología de referenciamiento. Don Luis se define como una persona sociable, a quien le gusta conversar y crear relaciones. BNI le ofreció la posibilidad de reunirse cada semana con empresarios, conocer nuevas personas y trabajar para recomendar negocios entre ellos.
Para él, el verdadero potencial de la organización se comprende cuando se mira más allá del capítulo. En las convenciones encontró una frase que resume esa perspectiva: ‘un negocio local con impacto global’. La posibilidad de relacionarse con empresarios de diferentes países amplió su visión sobre el alcance que podía tener Cisma.
Su primera responsabilidad dentro de la organización fue como coordinador de Educación. En una época en la que todavía no existían herramientas tan accesibles como BNI University o la aplicación BNI Connect, las referencias se entregaban en papel. Don Luis quiso especializarse y participó en capacitaciones sobre el Programa de Éxito para Miembros y charlas en la oficina nacional de BNI México. Desde que ingresó se comprometió consigo mismo para seguir el programa BNI, desde el inicio asistió a las convenciones nacionales, a una latinoamericana en Perú y de ahí a las convenciones globales, comenzando en Madrid en 2023. Allí terminó de comprender la dimensión de las oportunidades disponibles.
DEL SERVICIO LOCAL A NUEVOS PAÍSES
Cisma había nacido antes de BNI y ya trabajaba con altos estándares de calidad. Sin embargo, al incorporarse a la organización encontró una red capaz de referir esa calidad entre empresarios que antes no conocía. Su servicio inicial fue un plan de emergencias para una iglesia; hoy la empresa cuenta con 19 colaboradores y exposición a nivel internacional.
Aunque no exporta un producto, Sigma sí ha llevado su talento fuera de Costa Rica. De la mano de clientes como PriceSmart y Coca-Cola, su equipo ha desarrollado capacitaciones y proyectos de consultoría en distintos países de Centroamérica, República Dominicana y Colombia.
Don Luis recordó que al venir de una familia humilde, darse la oportunidad de salir del país y a representar su propia empresa fue una gran experiencia y cuándo se comenzó a hacer de manera frecuente, marco de manera significativa su familia, porque esa internacionalización les ha abierto muchas oportunidades.
La Convención Global de Hawái, en 2024, volvió a ampliar ese horizonte. De allí surgió un aliado y la ilusión de crear una nueva empresa. Y en la convención de Sidney Austria, la historia se repitió, porque cada vez que se dan la oportunidad de relacionarse con empresarios de otras partes del mundo, le permite dimensionar el horizonte que le abrió BNI para seguir creciendo como empresario y trasladarlo a su familia, que se involucra al 100 por ciento en el negocio, incluso su hija, que desde joven estuvo viviendo la filosofía BNI y este conocimiento le permitió ganar una pasantía en PricewaterhouseCoopers Costa Rica
UNA RED QUE TAMBIÉN SE VUELVE FAMILIA
Fonseca asegura que la historia de Cisma definitivamente no habría sido la misma sin BNI. La red permite que otros empresarios identifiquen sus servicios como una necesidad legal que pueden resolver con alguien cercano y confiable. Pero su valor trasciende las oportunidades comerciales: con el tiempo, los contactos se convierten en amigos y en una red de apoyo.
Lo comprobó durante la pandemia. En 2020 enfermó de COVID-19 y no podían trasladarlo a un hospital. Recuerda que, además de la misericordia de Dios, la interacción y la unión de miembros y directores de BNI fueron determinantes en aquel momento. La organización dejó de ser solamente una herramienta empresarial y mostró su dimensión humana.
Otra experiencia ocurrió en 2022, durante un viaje de trabajo a Colombia. Antes de llegar, contactaron a un miembro de BNI en ese país. Mario Serpa los recibió en el aeropuerto, los trasladó al hotel, los llevó a cenar y acompañó a su esposa e hija mientras Fonseca trabajaba. Incluso les ayudó a cambiar dinero y a conocer distintos lugares. Serpa falleció años después, pero la familia lo recuerda con cariño como una expresión viva del espíritu de BNI: una relación que nace en los negocios y puede transformarse en amistad y confianza.
BNI COMO PARTE DE LA ESTRATEGIA EMPRESARIAL
Para Fonseca, los mejores resultados aparecen cuando BNI se incorpora a la estructura de la empresa y a su estrategia de mercadeo. No se trata de asistir a una reunión para ‘cazar’ clientes, sino de trabajar durante la semana para generar resultados junto con los demás miembros. La diferencia está en la mentalidad, el compromiso y la aplicación real de la filosofía Ganar Dando.
Explica que cada integrante puede poner a disposición de los demás sus mejores contactos. En un capítulo numeroso, esa suma representa una gran cantidad de oportunidades, siempre que primero se construyan relaciones y se avance por el proceso de visibilidad, credibilidad y rentabilidad. La referencia no nace de pedir negocios, sino de comportarse como una persona que merece ser recomendada.
Ese principio ha dado a Cisma uno de sus mayores logros dentro de BNI: reconocimiento. Después de nueve años, Fonseca valora que la empresa sea vista como seria, responsable y capaz de ser referida nacional o internacionalmente. Ese reconocimiento, sostiene, se construye al capacitarse, conocer la metodología, brindar referencias a otros y responder con ética y calidad cuando llega una oportunidad.
EL PODER DEL BOCA A BOCA
Su experiencia le ha confirmado que la metodología BNI es exitosa, por eso invita a quienes todavía no conocen BNI a acercarse, comprender su filosofía y ponerla a prueba durante al menos un año. Advierte que los resultados exigen tiempo, disposición y compromiso: quien no quiera invertir en las relaciones difícilmente aprovechará una red nacional y mundial presente en los cinco continentes.
“Si pudiera devolverse en el tiempo, ingresaría nuevamente sin pensarlo. También haría todo lo posible para que más personas que dirigen una compañía o trabajan en una empresa conozcan una metodología que puede impactar sus negocios con el respaldo de una red global”, comentó.
Para Luis Fonseca, BNI no ha sido un accesorio, sino una decisión estratégica que ayudó a Cisma a crecer, ser reconocida y ver más allá de Costa Rica.
















