EL BIENESTAR DE QUIEN LIDERA TAMBIÉN SOSTIENE A LA EMPRESA

Durante más de 25 años, Hassell González Quirós estuvo vinculada con el ámbito administrativo y empresarial. Esa experiencia le permitió observar de cerca las presiones que enfrentan quienes trabajan, dirigen una organización, toman decisiones y sostienen responsabilidades que pocas veces terminan al cerrar la oficina.

Con el tiempo comprendió que una persona puede continuar cumpliendo con clientes, colaboradores, ventas y compromisos mientras, internamente, se siente agotada. De esa reflexión y de su propia búsqueda de equilibrio nació Autoconexión, una propuesta de acompañamiento orientada a crear espacios de pausa, escucha y claridad.

Su nueva etapa profesional pone especial atención en empresarios, emprendedores y organizaciones. Hassell parte de una idea sencilla: existe una relación estrecha entre el estado de quien dirige una empresa y la forma en que funciona su negocio. Por eso sostiene que cuidar al empresario también es cuidar la empresa.

¿Por qué es necesario hablar de bienestar dentro de las empresas?

Vivimos en una época en la que todo parece ser para ayer. Los empresarios y emprendedores sentimos esa realidad muy de cerca: sobre nuestros hombros recaen decisiones, ventas, recursos, problemas, clientes, colaboradores y muchas responsabilidades que terminamos llevando también a la casa.

Cuando quien dirige una empresa está agotado, saturado, preocupado o funciona en automático, eso puede influir en su forma de tomar decisiones, comunicarse, relacionarse y enfrentar los desafíos. Una empresa necesita resultados, pero también requiere que la persona que la dirige pueda sostenerlos sin sacrificar su bienestar, sus relaciones o su propia vida. Para mí, el éxito también debería poder vivirse.

¿Qué servicios ofrece a empresas y organizaciones?

Desarrollo programas de bienestar, talleres, charlas y espacios de reflexión para promover una mayor conciencia sobre la calidad de vida en el ámbito laboral. Los temas incluyen manejo de la sobrecarga, estrés, cuidado del empresario, liderazgo personal, procesos de cambio y la capacidad para afrontar transformaciones.

El propósito es abrir conversaciones sobre la manera en que las personas viven, trabajan y se relacionan con sus responsabilidades, para contribuir a entornos más humanos y sostenibles. También facilito experiencias de pausa en las que un grupo puede apartarse temporalmente de las exigencias cotidianas, escucharse y observar con mayor claridad lo que está viviendo.

Mi función no sustituye la labor de un consultor financiero, un asesor comercial ni otro profesional que la empresa necesite. Mi trabajo se ubica en otro lugar: acompaño a la persona que sostiene el negocio para que revise cómo está viviendo, qué hábitos ha construido, qué hace con su tiempo y de qué forma todo esto puede influir en su desempeño y en su calidad de vida.

¿Cuáles señales pueden advertir que una persona necesita detenerse?

No es necesario esperar a estar enfermos. El cuerpo y las emociones suelen hablar mucho antes. Las señales pueden ser levantarse cansado pese a haber dormido, vivir con tensión, sentir dolor de cuello o espalda, estar más irritable, tener dificultades para concentrarse o sentir que la cabeza nunca se apaga.

También ocurre cuando una persona siente que debe terminar una responsabilidad para poder descansar, pero al concluirla busca inmediatamente la siguiente. Resuelve un pendiente y aparece otro. Así espera un momento para decir ‘ahora sí puedo descansar’, pero ese momento nunca llega, hasta que el cuerpo la obliga a parar.

Detenerse no significa abandonar responsabilidades ni dejar de producir. Significa recuperar la capacidad de atender la vida sin perderse a uno mismo en el camino. El autocuidado no debería ser únicamente la última medida cuando ya no podemos más.

¿Cómo acompaña a una persona que vive esa sobrecarga?

Ofrezco procesos individuales de autoconexión y bienestar, acompañamiento durante cambios personales o profesionales, y espacios para quienes han sostenido múltiples responsabilidades durante mucho tiempo. La intención es que puedan comprender lo que viven, reconocer sus necesidades, recuperar claridad e identificar cambios que les permitan construir una vida más equilibrada.

Durante una sesión la persona encuentra un espacio de pausa, escucha y conversación consciente. Puede expresar aquello que vive y poner en palabras lo que muchas veces resulta difícil explicar. Mi papel no consiste en decirle qué debe hacer con su vida, sino en facilitar un proceso para que reconozca sus recursos y tome decisiones más conscientes.

Trabajo con respiración consciente, relajación, escucha guiada y terapias alternativas, según las necesidades de cada persona y dentro de los alcances de mi formación. Este acompañamiento no es terapia psicológica ni reemplaza la atención de profesionales en Psicología, Psiquiatría o Medicina. Cuando una situación supera mi preparación, remito responsablemente el caso al profesional correspondiente.

¿Qué significa mejorar la calidad de vida?

No significa tener una existencia perfecta, sin preocupaciones, enfermedades o dificultades. Tampoco consiste solamente en disponer de más dinero o de más tiempo. Es reconocer para qué hacemos lo que hacemos, establecer límites, cuidar el cuerpo y las emociones, disfrutar lo que sí tenemos y tomar decisiones acordes con nuestros valores e integridad.

Una buena calidad de vida requiere equilibrio entre las distintas áreas: trabajo o estudio, finanzas, relaciones, salud, actividad física y recreación. Cuando una de ellas consume el tiempo de todas las demás, se vuelve difícil disfrutar una vida plena. Muchas personas viven para trabajar y van posponiendo sus intereses, el autocuidado y el amor propio porque relacionan la pausa con el fracaso.

¿Qué es el Método Energía Azul?

Nace de una idea profundamente importante para mí: todo lo que vivimos puede transformarse en energía para continuar. En la vida enfrentamos pérdidas, enfermedades, crisis, agotamiento, cambios laborales e incertidumbre. Son situaciones que no elegimos y que pueden cambiar de repente el rumbo que creíamos tener.

Para explicarlo utilizo la imagen de un árbol atravesado por un rayo. El árbol representa a cada persona. Sus raíces simbolizan nuestra historia, valores, vínculos y todo aquello que nos sostiene. El rayo representa el acontecimiento inesperado que llega y sacude nuestra vida.

En esta metáfora, el árbol no se quiebra. El impacto se transforma en una corriente de energía que recorre el tronco y alcanza sus raíces. Esa es la esencia del Método Energía Azul: no evitar lo que sucede, sino aprender a relacionarnos de una manera diferente con aquello que hemos vivido.

¿Cómo se desarrolla el método?

El proceso comprende cuatro movimientos: detenerse, comprender, soltar y renovar. Primero nos detenemos, porque no siempre podemos continuar al mismo ritmo después de un acontecimiento importante. Luego procuramos comprender qué ocurrió, cómo nos afectó y qué sucede dentro de nosotros.

Después llega el momento de soltar aquello que ya no necesitamos continuar cargando. Finalmente aparece la posibilidad de renovarnos y encontrar una nueva manera de avanzar.

No se trata de negar el dolor ni de obligarnos a convertir inmediatamente cada experiencia en algo positivo. El método tampoco afirma que todo lo que nos ocurre sea bueno. Busca reconocer la realidad de lo vivido, conectarnos con nuestros recursos internos y descubrir que, incluso después de aquello que nos cambió, podemos encontrar otra forma de seguir viviendo.

Su propuesta también contempla cambios, pérdidas y procesos de duelo. ¿Cómo se relacionan con el ámbito empresarial?

El duelo no se limita al fallecimiento de una persona. También puede aparecer ante una separación, una enfermedad, la pérdida del empleo, la jubilación, el cierre de una empresa o el final de una etapa. Los empresarios también atraviesan despedidas y transformaciones que pueden afectar profundamente su identidad y su manera de continuar.

Estoy desarrollando un acompañamiento humano y respetuoso para personas y familias que viven pérdidas, incluidos quienes deben prepararse para una despedida ante un diagnóstico terminal. En estos procesos pueden aparecer miedo, culpa, enojo, tristeza o dificultad para aceptar lo que ocurre. Acompañar es estar presente, escuchar y ayudar a reconocer esas emociones. Este trabajo tampoco sustituye la atención clínica especializada cuando resulta necesaria.

¿Cuál es la visión que orienta esta nueva etapa?

Quiero ampliar lo construido con Autoconexión y presentarme también como mentora en calidad de vida y transformación personal. Deseo acompañar a mujeres sobrecargadas, empresarios y profesionales que necesitan recuperar equilibrio, así como a personas que atraviesan cambios, incertidumbre, pérdidas o nuevos comienzos.

Muchas personas han aprendido a seguir adelante, pero no necesariamente a preguntarse cómo están mientras lo hacen. Mi propuesta busca dar espacio a esa conversación: detenernos, escucharnos, comprender lo que vivimos y encontrar una manera diferente de continuar.

Las personas, empresas u organizaciones interesadas pueden comunicarse con Hassell González mediante WhatsApp al 8900-3443. Próximamente también podrán conocer sus servicios, programas y actividades en la página web y las redes sociales de Hassell González – Método Energía Azul.