Especialistas insisten en que incorporar más movimiento a la rutina diaria y mantener una alimentación equilibrada son claves para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
El sedentarismo continúa ganando terreno como uno de los principales factores de riesgo para la salud, al favorecer el desarrollo de enfermedades crónicas, problemas metabólicos y una disminución en la capacidad física. Frente a este panorama, especialistas hacen un llamado a adoptar hábitos más activos como parte de la vida cotidiana.
De acuerdo con la nutricionista Priscilla Mora, el cuerpo humano está diseñado para moverse y la actividad física diaria no solo fortalece la condición física, sino que también beneficia el metabolismo y la salud mental. En ese sentido, señala que una alimentación equilibrada debe ir de la mano con un estilo de vida activo.
La plataforma Muévalo, impulsada por LAICA, promueve precisamente ese mensaje, al destacar que el bienestar no depende de eliminar alimentos específicos, sino de encontrar un balance entre lo que se consume y el nivel de actividad física que se realiza cada día.
CADA MOVIMIENTO SUMA
Los especialistas recuerdan que mantenerse activo no implica necesariamente asistir a un gimnasio o practicar deporte de alto rendimiento. Actividades cotidianas como subir escaleras, caminar al supermercado, bailar mientras se cocina o realizar labores domésticas también contribuyen a combatir el sedentarismo.
«Muchas veces buscamos culpables en los alimentos, cuando el verdadero reto está en movernos más. Mi recomendación siempre es la misma: moverse más, comer variado y disfrutar los alimentos con consciencia», indicó Mora.
Asimismo, el documento señala que el azúcar, frecuentemente señalada de forma negativa, puede formar parte de una alimentación balanceada al ser una fuente natural de energía, siempre que su consumo se acompañe de hábitos saludables y actividad física regular.
Desde la plataforma Muévalo hacen un llamado a la población costarricense a incorporar pequeños cambios en su rutina diaria que favorezcan una vida más activa, destacando que el equilibrio entre alimentación y movimiento es la base para una mejor salud y bienestar.














