Las vacaciones de medio período no deben verse únicamente como un descanso de las aulas, sino como una oportunidad para fortalecer el bienestar emocional, la creatividad y la convivencia familiar. Así lo destaca un especialista en educación, quien recomienda evitar la sobrecarga de actividades y aprovechar estas dos semanas para que niñas, niños y adolescentes recarguen energías antes del segundo semestre lectivo.
De acuerdo con Josué Sánchez, director de la Escuela de Educación de la Universidad Fidélitas, el descanso también forma parte del proceso educativo, ya que permite al cerebro consolidar los conocimientos adquiridos y regresar a clases con mayor disposición para aprender. Incluso, asegura que el tiempo libre y el aburrimiento, cuando se desarrollan en un ambiente seguro, estimulan la creatividad, la imaginación y la capacidad para resolver problemas.
El especialista recomienda que, aunque las rutinas sean más flexibles durante las vacaciones, las familias procuren mantener horarios razonables para dormir y alimentarse, con el fin de evitar dificultades cuando llegue el momento de retomar las clases. Cambios drásticos en estos hábitos pueden provocar cansancio, irritabilidad y problemas de concentración en los primeros días del regreso al aula.
Otro aspecto que resalta es la importancia de fomentar la lectura por placer, permitiendo que cada estudiante elija el tipo de material que más le interese, ya sean cuentos, novelas, cómics o revistas. Además, invita a aprovechar el receso para compartir en familia mediante actividades sencillas como cocinar, visitar a los abuelos, caminar o disfrutar de juegos de mesa, experiencias que fortalecen los vínculos afectivos y contribuyen al desarrollo emocional.
En cuanto al uso de dispositivos electrónicos, la recomendación es establecer reglas claras desde el inicio de las vacaciones, equilibrando el tiempo frente a las pantallas con actividades recreativas, ejercicio físico y espacios de convivencia.
Finalmente, el experto aconseja preparar el regreso a clases de forma gradual durante los últimos días del receso, ajustando nuevamente los horarios de sueño, revisando útiles y uniformes, y conversando con los estudiantes de manera positiva sobre el inicio del segundo semestre, para facilitar una transición más tranquila y exitosa.













