El actual proceso electoral en Costa Rica se desarrolla en un contexto de alta polarización política que está generando ansiedad, incertidumbre y desgaste emocional en distintos sectores de la población, según advirtió la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
De acuerdo con la psicóloga Marianela Viales Sosa, coordinadora de la Comisión Institucional de Salud Mental de la UNED, factores como el temor a cambios sociales o económicos, la sensación de pérdida de control sobre el futuro y la sobreexposición a información política cargada de conflicto pueden activar respuestas de alerta prolongadas en el cuerpo, afectando el bienestar emocional.
La especialista señaló que los jóvenes votantes son especialmente vulnerables a la saturación emocional provocada por el consumo constante de redes sociales, lo que puede derivar en confusión, apatía política o desesperanza. Además, advirtió que las discusiones políticas se han trasladado a espacios familiares, laborales y comunitarios, generando confrontación y desgaste en las relaciones.
En el caso de comunidades en condición de vulnerabilidad, la percepción de no estar representadas en las campañas electorales puede profundizar sentimientos de frustración, invisibilización y pérdida de confianza social, debilitando el tejido comunitario.
Ante este panorama, la UNED hizo un llamado a vivir el proceso electoral de forma pacífica y consciente, regular el consumo de redes sociales, priorizar fuentes confiables y fomentar una comunicación respetuosa. Asimismo, subrayó que el ejercicio responsable del periodismo y el consumo crítico de la información son herramientas clave para proteger la salud mental colectiva y fortalecer la convivencia democrática.











