Ante la llegada del salario escolar a miles de hogares costarricenses, especialistas en educación financiera recomendaron planificar estratégicamente el uso de este ingreso con el fin de fortalecer la salud financiera familiar y evitar que se diluya en gastos impulsivos.
De acuerdo con el criterio técnico de Coopecaja, el salario escolar debe entenderse como un recurso planificado para atender gastos educativos, y no como un ingreso adicional destinado al consumo inmediato. Un uso adecuado puede contribuir a ordenar las finanzas del hogar, reducir presiones económicas y mejorar la estabilidad a mediano plazo.
“El salario escolar no debe verse como dinero extra, sino como una herramienta para facilitar los gastos del inicio del curso lectivo. Administrarlo correctamente permite fortalecer la estabilidad financiera del hogar”, señaló Melissa Carvajal, del área de Relaciones Corporativas.
Entre las principales recomendaciones para un mejor aprovechamiento del salario escolar destacan priorizar las necesidades educativas reales, como útiles, uniformes, transporte y alimentación; elaborar un presupuesto previo que permita distribuir el dinero con criterio; destinar una parte al ahorro, aunque sea mínima; y reducir deudas, especialmente aquellas con altos intereses.
Los especialistas también aconsejan evitar compras innecesarias, aun cuando existan promociones atractivas, ya que no siempre responden a necesidades reales del núcleo familiar.
Finalmente, se indicó que las personas que no pertenecen al sector público pueden replicar este modelo de previsión mediante programas de ahorro escolar, que permiten reservar pequeñas sumas durante el año para enfrentar con mayor preparación los gastos educativos.






