Una privada de libertad fue trasladada de emergencia a un centro médico y sometida a una cirugía tras sufrir una aparente violación en el Centro de Atención Institucional Vilma Curling Rivera.
Según la investigación, entre el 8 y el 10 de agosto, tres compañeras de dormitorio del centro penal le habrían pedido esconder un teléfono celular, ante su negativa, la sometieron por la fuerza y le introdujeron el aparato en sus partes íntimas.
Las sospechosas son tres reclusas de apellidos Cortés, Mena e Hidalgo.
Durante un allanamiento realizado el viernes 14 de agosto, las autoridades decomisaron armas punzocortantes, envoltorios con aparente marihuana y cocaína, además de otras evidencias de la agresión.
El caso continúa bajo investigación dentro de la causa 26-001373-0053-PE, mientras contra las sospechosas no se dictó ninguna medida cautelar, dado que ya están en prisión por otras causas.















