Hombre de apellido Olivas fue declarado responsable de 33 delitos de peculado por la sustracción de aproximadamente ¢3.200 millones del Banco Nacional
El Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José dictó sentencia condenatoria contra un hombre de apellido Olivas, vinculado con el caso conocido como “Gallo Tapado”, y le impuso una pena de 330 años de cárcel por la sumatoria de los delitos; sin embargo, se adecuan a 30 años por la legislación costarricense y la inviabilidad de aplicar esa condena en la realidad.
La resolución fue emitida la tarde de este jueves 27 de agosto, luego de que el tribunal encontrara al imputado responsable de 33 delitos de peculado.
Olivas trabajaba para el Banco Nacional de Costa Rica y fue vinculado con la sustracción de aproximadamente ¢3.200 millones de la entidad bancaria. También se le condenó al pago de una indemnización de 4.400 millones de colones en indemnización a la entidad bancaria.
Aunque la suma de las penas alcanza los 330 años, al aplicar las reglas correspondientes al concurso material, la condena fue readecuada a 30 años de prisión.
El ahora condenado deberá cumplir ocho meses de prisión preventiva mientras la sentencia adquiere firmeza.
















