HORNEA PAN MIENTRAS SUS HIJOS DUERMEN, PARA SALIR ADELANTE

Maily Salazar, vecina de Fraijanes, de Alajuela, transformó la pequeña cocina de su casa en su taller.

En 2014, el Consejo de las Naciones Unidas designó el 19 de noviembre como el «Día Internacional de la Mujer Emprendedora», una fecha que celebra el espíritu emprendedor y los logros de mujeres en todo el mundo.

Cada día mujeres emprendedoras en todo el mundo inspiran con sus historias de éxito y superación, historias que demuestran su capacidad de liderazgo y las ganas de iniciar sus propios negocios para prosperar. Ese es el caso de Maily Salazar, una emprendedora de 33 años que reside en Fraijanes, Alajuela, quien decidió incursionar en el ámbito de la gastronomía y transformó la pequeña cocina de su casa en su taller y espacio creativo.

Maily trabaja en las noches, cuando sus dos hijos y su madre están durmiendo, hornea pasteles, bocadillos y pan que después vende en su comunidad, así es como genera una fuente de ingresos para sustentar a su familia y salir adelante.

Impulsar iniciativas con espacios seguros para mujeres es lo que buscan programas como «Nutriendo el Futuro IV», un proyecto financiado por Cargill y ejecutado por la organización CARE en Centroamérica, en colaboración con EARTH Futures, el centro global de soluciones de la Universidad EARTH, en Costa Rica.

“Las mujeres contribuyen de manera excepcional en el desarrollo del futuro y, apoyarlas en su crecimiento profesional, es gratificante para nosotros. Establecemos conexiones significativas con las comunidades en las que operamos y colaboramos con aliados para empoderar a las personas beneficiarias. Proporcionamos los conocimientos necesarios para que desarrollen habilidades, capacidades y confianza en sí mismas”, compartió Angie Céspedes, líder de responsabilidad corporativa Cargill Costa Rica y Nicaragua.

“Nutriendo el Futuro IV” se ejecuta con el propósito de empoderar a mujeres emprendedoras en Guatemala, Honduras y Costa Rica, proporcionando las herramientas necesarias para fortalecer los vínculos con el mercado según el emprendimiento, facilitar el acceso a nuevos puntos de comercio, diversificar ingresos y brindar capacitación empresarial. También promueve prácticas de agricultura sostenible y resiliente al cambio climático, ofrece educación y acceso a recursos financieros locales, como asociaciones de ahorro y préstamo. Además, incentiva la formación de líderes comunitarios a través de alianzas estratégicas, abogando por la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres.

De esta forma, mujeres como Maily Salazar, han encontrado apoyo para desarrollar sus iniciativas. Al participar en los talleres del programa, han encontrado en ellos una fuente enriquecedora de conocimiento, que les ha permitido aprender y comprender cómo funciona un modelo de negocio y, lo que es aún más significativo, a establecer conexiones con otras mujeres emprendedoras.

«Quiero saber de dónde vienen los productos y cómo funcionan. Me gusta investigar y experimentar, ver lo que sucede cuando se mezcla un producto con otro, aunque a veces no me encanten los resultados, así aprendo y el programa Nutriendo el Futuro me ha facilitado esto. Parte de la esencia de mi emprendimiento es integrar productos locales en mis recetas, por ejemplo, utilizo dulce de leche de una microempresa de la zona porque quiero formar parte de una red de emprendimientos locales. Al saber la historia de los ingredientes, me siento todavía más responsable de darle valor agregado a esos productos, de hacer las cosas bien.», comentó Maily.

Cargill impulsa a que las mujeres potencien sus habilidades por medio de capacitación, promoción de liderazgo, conocimiento de sus derechos, emprendimiento y acceso a mercados. Junto a diferentes aliados en la región, generan un impacto significativo las economías locales, calidad de vida de las personas y su desarrollo.

Comentarios de Facebook